Publicidad

Título: Whisky
Autor: bronte
Fecha: 12/05/2005

Whisky

Consulta de bronte

Nos escribe Norberto O., con buen tino, requiriendo una opinión sesuda y con capacidad de deducción biónica más allá del "The end": "Tengo una polémica amistosa con mi hermano y mi cuñada y no sé dónde acudir para obtener información. ¿Cuál es vuestra interpretación del final? ¿Dónde se marcha la señora?". Vaya por delante que se refiere a la película uruguaya "Whisky", y vaya también por delante para todos los que no han visto la película (consultar crítica), que no sigan leyendo (¡stop!), porque resulta que la señora se va, y nadie sabe cómo ha sido.

En primer lugar, a mí me gustaría saber qué opinan el hermano, la cuñada y Norberto, porque al ser éste último el lector de nuestra página, lo suyo sería quedar bien con el mismo, y no con unos desaprensivos que posiblemente elijan a la competencia. Aún así, esta honestidad que nos caracteriza, nos obliga a decir lo que realmente pensamos sobre el tema, y mi primera reacción sería contestar con un contundente "¿Y a quién le importa?". Sin embargo, temo que de responder esta grosería, pierda varios puestos en la lista de los 50 críticos de cine más elegantes del mundo, así que me inclinaré por términos más políticamente correctos.

Es verdad que Marta se va, y además montada en el peso. Y si digo que no le importa a nadie, me refiero a que no creo que sea lo importante de la película, siendo el meollo de la cuestión que "se va". Sólo eso. Lo que cuenta es el hecho de que su viaje iniciático a Priápolis/Piriapolis le descubre un nuevo mundo que se está perdiendo entre calcetines. Ante esta epifanía poco importa que vaya al norte o al sur, al este o al oeste. Lo único en lo que debemos fijar nuestra atención es que ha nacido una nueva Marta, y seguirá siendo esa nueva Marta vaya a donde vaya.

Pero seguro que esta no es la respuesta que esperaba nuestro lector. Norberto ciertamente querrá saber si apostamos por Brasil o no. Difícil elección. Porque si bien a Marta se le ven ojillos tiernos con respecto a Germán, éste aunque no le hace ascos, sigue erre que erre con su familia. Y si bien es cierto que Marta le dice a Germán que si ella viajara se iría a Brasil, éste le contesta echando pelotas fuera diciendo que él casi nunca está allí. (Fanfarria dramática) ¿Se va o no se va Marta a Brasil? Yo puedo dar mi opinión, que es que sería muy tonta si se fuera allí, porque yo creo que Germán, en esa circunstancia, no le haría ni caso. Y llegados aquí: ¿Puede ser Marta tan tonta? Pues puede que sí, porque es una mujer lo suficientemente poco despierta como para haber pasado 50 años entre calcetines, pero al mismo tiempo, es lo suficientemente lista como para darse cuenta antes de tener un pie cubierto con un calcetín en la tumba. Resumiendo, si me ponen en esta tesitura, yo diría que no se va a Brasil.

Y si se va, peor para ella, que allí con el tema de la samba, no dejan llevar calcetines.