Ficha

País

USA, UK, Alemania, Holanda

Año

2003

Título original

Enigma

Duración

119min

Dirección

Michael Apted

Guión

Tom Stoppard

Reparto

Kate Winslet, Dougray Scott, Saffron Burrows, Nikolaj Coster-Waldau

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Crítica de Enigma
Autor: bronte
Fecha: 02/10/2003.
Póster Enigma

Enigma

Digerido por bronte

“La verdad está siempre compuesta de dos medias verdades, y nunca puedes alcanzarla, porque siempre hay algo más que decir". Esta es una frase de Tom Stoppard, más que solvente dramaturgo en lengua inglesa de formación shakespeariana, y responsable de los guiones de películas tan exitosas como "Shakespeare in love", "El imperio del sol" o "Brasil", Además de ser el director de aquella vuelta de tuerca del Hamlet de Don Guillermo, llamada "Rosencrantz y Guildenstern han muerto". En esta historia bien se ve la influencia de las letras clásicas en sus progenitores (atención, cineastas españoles), porque bien se podría decir que los claroscuros de la verdad es el tema principal de este thriller lleno de misterio y romance. Todo ello a través de temas como el mal menor, o la necesidad del sacrificio.

Es "Enigma" una coproducción de bastantes países, pero la nacionalidad de sus principales artífices la convierte en un producto genuinamente británico. Y es que, sin lugar a dudas, británica es la historia. Si a los españoles, como pueblo popular que somos, se nos da bien retratar las historias de barrio con un punto canalla, lo de los ingleses, se pongan como se pongan, es fotografiar la campiña, con esos personajes siempre bien educados dispuestos a dar su vida, sin despeinarse, por su "property" (no confundir con "propiedad". La "property" se refiere a todos aquellos derechos y libertades que han ido consiguiendo con los siglos y a los que no parece que vayan a renunciar, afortunadamente). Y así nos encontramos con esta película que recrea una vez más el esfuerzo de todas aquellas personas que entendieron que no había camino diplomático que valiera con Hitler.

Viene muy a punto en estos momentos de belicosidad que estamos viviendo, reseñando que aunque todo bando tenga su lado oscuro, eso no quiere decir que todos los bandos sean iguales. La relatividad absoluta siempre lleva a la más completa parálisis. La historia está basada en un best-seller de Robert Harris, otro británico cuya producción literaria gira en torno a ese período tan negro de la historia europea llamado "Segunda Guerra Mundial". "Enigma" parte de hechos reales tales como el descifrado de los códigos secretos de los nazis, y de cierta matanza que no desvelo, pero que sin lugar a dudas excitará la úlcera de los nostálgicos del "paraíso socialista". Los de letras tendrán dificultades para seguir todas las idas y venidas del descifrado de "Enigma", pero la película a rasgos generales se entiende perfectamente, gracias a un guión bien estructurado, lleno de simetrías, en el que además de la trama bélica se ha recuperado la otra línea maestra de la novela, a saber, el desengaño amoroso.

Y aquí es donde la película hace un poco de agua; no porque la historia esté mal construida, que no lo está, sino por la nula química que existe entre los protagonistas. Saffron Burrows es una actriz demasiado amiga de poner caritas, y eso hace que todos sus trabajos se resientan. No es natural. Su personaje debería iluminar la estancia, pero se lo toma tan a pecho que se coloca una bombilla en la cabeza y lo estropea todo. Dougray Scott está bien, pero tampoco encaja con el otro personaje femenino, el de Kate Winslet, y la relación entre ambos queda descafeinada, sin gracia, un poco porque lo exige el guión. Notables no obstante los paralelismos del argumento, que nos ofrecen al tiempo que el descifrado del código, el descifrado del personaje de Kate Winslet, rasgo que levemente profundiza en el aspecto humano de la historia.

Verdaderamente es una lástima que la trama con el personaje de Saffron Burrows funcione tan poco, porque creo que le añade a la película una dimensión extra muy interesante, que sí aparece en el libro. El momento en que un ser "superior" en algún sentido, o al menos percibido como superior, aparece en la gris vida de un no muy afortunado individuo, dando lugar a los días más felices de su vida. De pronto eso se acaba, y es imposible recuperarlo, convirtiendo a nuestro protagonista en un desgraciado. Es el despertar miserable de un sueño... Lástima que no eligieran a una actriz que hubiera podido darle ese aire de maravillosa, aunque trágica aventura...

Jeremy Northam, el actor encasillado en la "época inglesa", y a menudo bastante notable en sus interpretaciones, falla en este filme también, ofreciéndonos un personaje excesivamente amanerado, que se escapa de la línea de contención de la película, y que además no hacía ninguna falta, porque esa afectación acaba restándole fuerza al personaje. Pero en general, todos aquellos que disfruten con las películas de espías y a los que les guste la flema británica, les encantará ver esta historia elegante, donde todo es elegante, hasta los pequeños detalles, de los que la película está llena. Y es que el director, Michael Apted, se debería dedicar monográficamente a retratar la primera mitad del Siglo XX en su Reino Unido natal, pues aún perdura en nuestro recuerdo aquella preciosa y sensible película llamada "Ágatha". Mención especial para John Barry, responsable de la música, que ha creado un leit motiv para la historia de amor realmente hermoso que desafortunadamente los actores desaprovechan.

Una película que recupera el estilo del buen cine clásico inglés, con un punto de melancolía mezclado con la intriga policíaca. En resumen, una buena película, que hará las delicias de los que gusten del cine que cuenta historias. Resaltar que el personaje del descifrador se llama Jericho, igual que la ciudad de las famosas murallas que cayeron con el sonido de unas trompetas, igual que cayó el código secreto nazi, salvando así millones de vidas. Recomendada para los amantes del té de las cinco, y para los que creen que a veces sí que hay que decantarse por un bando.

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