Ficha

País

España

Año

2003

Título original

¡Buen viaje, excelencia!

Duración

92min

Dirección

Albert Boadella

Guión

Albert Boadella

Reparto

Ramón Fontseré, Xavier Boada, Jesús Agelet, Teresa Berganza

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Crítica de ¡Buen viaje, excelencia!
Autor: bronte
Fecha: 27/11/2003.
Póster ¡Buen viaje, excelencia!

¡Buen viaje, excelencia!

Digerido por bronte

Lo primero es lo primero. Y lo primero es confesar que está será una crítica a medias. ¿Porque tenga un ojo empavonado? ¡No! ¿Porque llegara a mitad de proyección? ¡No! ¿Porque me durmiera a la hora de película? ¡Tampoco! (Aunque una que estaba a mi lado, sí). Será está una crítica a medias, porque el sonido de la película es tan nefasto que no se entiende nada de nada. De hecho, y ya para ir al grano, podían haber suprimido todas las escenas en la cafetería, porque para dar tantísima importancia al sonido ambiente, de manera que no se escuche lo que dicen los actores, para eso podían haber puesto un monográfico de "Manolo, el del bombo", que algo de vidilla le hubiera dado a la cosa.

Perdonen el chiste fácil, tratándose de política, pero... ¡zapatero a tus zapatos!. A duras penas puedo (a estas alturas de la noche) creer que vengo de ver lo que vengo de ver. ¿Son estos "Els Joglars" de "Ubú, president"? ¡Me engañan! Que yo sepa "Els joglars" es un grupo de teatro, de los mejores de España, que se distinguen por su ingenio, su mordacidad y dominio de la comicidad. Todas estas cosas faltan en "¡Buen viaje, excelencia!". Llegaba yo más animada que un tonto con una tiza a ver su primera película, y me encuentro con esto. No es sólo que el guión sea mediocre, es que además, está mal hecha.

Para empezar, no hay historia. No hay historia dramática, entiéndase. Lo difícil de adaptar "hechos reales" es crear una historia que funcione a niveles dramáticos, y esto no lo hace cualquiera. Además, el teatro no es el cine, y aunque algunas propuestas aquí formuladas podrían ser efectivas en un escenario, a nivel de pantalla se estrellan estrepitosamente. Aquí, la cosa se reduce básicamente a representar unos hechos que sabemos históricos, pero sin una unidad que les dé sentido. La dilatación del tiempo narrado (dos años), hace que la cosa se quede en agua de borrajas. Aunque la verdad, si las cosas hubieran estado bien hechas daba igual que trascurriera en 2 o en 40 años.

Para seguir... pero ¿de verdad éste es un guión de Boadella? ¡Mentira! La película está llena de topicazos, a los que, para más inri, no se les saca ningún partido. La parte final del filme, aquella que se refiere a los estertores del caudillo, pasa sin pena ni gloria. Y eso que todo lo que se ve en pantalla ocurrió tal y como aparece (por muy absurdo que pueda semejar a los espectadores más jóvenes). Pero ¿realmente no da para unas secuencias de comedia grotesca el que operaran a Franco en un garaje lleno de cochambre y que encima se les fuera la luz?. Tampoco entiendo muy bien esa dubitación de la película ¿es una comedia o no es una comedia? ¿si no es una comedia, a que viene esos intentos frustrados de gag? ¿y si es una comedia, como es que se incluyen escenas tan duras y realistas que rompen totalmente con el ambiente semi-sarcástico del filme?

Creo que no se le ha sacado ningún provecho al personaje. No hablo a nivel de interpretación, cuidado, que Ramón Fontserè está fantástico, como siempre (aunque tampoco se le entiende nada). Hablo más bien a nivel de guión. Insistir en la idea de que Franco era medio lelo, parece una simpleza a estas alturas. Ningún tonto se mantiene 40 años en el poder y congrega esas colas multitudinarias de gente para ver su cadáver. ¿Dónde está el guión? ¿Dónde están los diálogos rápidos e inteligentísimos a los que estábamos acostumbrados? ¿Dónde los fantásticos enredos que "Els joglars" plantean en sus obras? Tirón de orejas para Pilar Sáenz (Carmen Polo), que aquellos que la hayan visto en el teatro podrán comprobar que mucho no se ha desmelenado, repitiendo al dedillo el papel que hace en las tablas, con espalda encorvada incluida. Aplausos para Xavier Boada y Minnie Marx, que son los únicos que dan gracia a la cosa, y a los secundarios no "joglars", que también están muy dignos.

"En resumiendo" una historia que ni fu ni fa, que ni provoca la carcajada, ni la hilaridad, ni la sonrisa de medio lado. Consejo del día: consultar las obras completas de los Monty Phiton para saber lo que es tener mala leche de verdad, y no esta proximidad afectiva que ha frustrado el talento genial de este grupo de teatreros. O aún mas cerca, revisar "Espérame en el cielo" de Antonio Mercero y Roman Gubern.

Recomendada para los que aún corran delante de los grises.

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