Ficha

País

USA

Año

2003

Título original

S.W.A.T.

Duración

117min

Dirección

Clark Johnson

Guión

David Ayer, David McKenna

Reparto

Colin Farrell, Samuel L. Jackson, LL Cool J, Michelle Rodriguez

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Crítica de S.W.A.T.
Autor: bronte
Fecha: 05/12/2003.
Póster S.W.A.T.

S.W.A.T.

Digerido por bronte

Lo estoy viendo. Veo a las masas saliendo del cine, comentando que la película está llena de fantasmadas. Es una lástima que a estas alturas de siglo haya elementos incapaces de reconocer el cine de género. Y "SWAT" es cine de género, vaya si lo es. Una película prácticamente canónica del género de policías. Acción, acción a raudales. Un capitán que no hace más que poner impedimentos a nuestros protagonistas, un jefe de equipo duro e implacable, pero en el fondo entrañable, un protagonista chuleta que tiene problemas en su vida personal, venganzas, traiciones, ajustes de cuentas, un malo francés, y tiros, tiros y explosiones.

" SWAT" es una digna sucesora de la serie que a finales de los '70 arrasaba en España titulada "Los hombres de Harrelson", cuando el español aún no estaba colonizado por todo tipo de acrónimos anglosajones. Con aquella música gloriosa, original de Barry DeVorzon, inexplicablemente desaprovechadísima en este filme, quizás para distanciarse de su predecesora, (aunque mantenga nombres de la misma como por ejemplo Jim Street (Colin Farrell y antes Robert Urich), y "Hondo" Harrelson (ahora Samuel L. Jackson y antes Steve Forrest, quien hace un cameo en la película)).El filme no pretende entonces ser el retrato sindical de los policías de élite en Los Ángeles, ni dar profundos retratos de la angustia vital de un geo antes de disparar. Aquí se trata de dar entretenimiento de alto nivel, y por supuesto que se consigue. Los guionistas, responsables entre otras de "American History X" o "Training day", dibujan unos personajes bien perfilados, aunque en ningún momento se profundice ni en sus vidas ni en las relaciones que existen entre ellos.Y es que todo en la película está puesto al servicio de la intriga, que sigue un ritmo trepidante desde el primer hasta el último minuto, y que se basa más en mostrar la profesionalidad y habilidad de los swat que en cualquier otro aspecto, lo que explica la poca atención que se le presta al "malo" de la película.

Aunque podríamos emparentar "SWAT" con muchísimas otras películas de acción, se advierte en esta ocasión un intento de dar un acabado más "menos elaborado" a la imagen, con el uso del vídeo y la sobre-exposición del color, la utilización (escasa) de la "cámara al hombro", y eso sí, como impone el género, un montaje frenético con ubicaciones de cámara inteligentes; estilo clipero que se acompaña de una banda sonora omnipresente en la que participan los grupos calientes de la temporada. El desarrollo de la intriga, pasa por el típico proceso de caída y redención del protagonista, y aunque no depara excesivas sorpresas a nivel argumental, se hace creíble desde el punto en que uno esté dispuesto a creerse este tipo de película, en el que los héroes son muy, muy, muy duros, y nunca se quejan. De todas maneras, se apuntan cosas interesantes, como el hecho de que 100 millones de dólares pueda volver loca a una ciudad nada espiritual, o el detalle de que en L.A. parezca que todo el mundo tiene una pistola debajo de la almohada (que al parecer, es cierto).

Otro de los rasgos que no puede faltar en este género son los "punch lines", también conocidos como esas frases lapidarias que dicen los protagonistas dejando bien claro que a gónadas no les gana nadie. En el mundo anglosajón todo el mundo sabe que eso son "chistes", pero aquí, que somos muy listos, pensamos que son "fantasmadas". Así que las gentes de carácter "mundano" (entiéndase esto con ironía) lo pasarán muy mal cuando oigan diálogos como "-¿estas bien? ¿necesitas algo?" "-un saco, abajo hay un cadaver-". La película además, se adapta a los nuevos tiempos con un reparto multirracial en el que no falta el "hiphopero" de turno, y la nueva versión de mujer dura, que ahora mata a los hombres no con la mirada, sino con la recortada. Muchos verán en esta película una nueva muestra de "la paranoia de USA con respecto a la seguridad", pero no hay que hacer caso. Eso lo dicen porque habrán nacido ayer y desconocen que en Estados Unidos llevan décadas haciendo películas sobre grandes amenazas urbanas. Y si no, a repasarse la saga de "Dirty Harry".

Los actores están todos muy en su sitio. No hay ninguno que parezca que es la primera vez que ve un arma en su vida, como pasa en otras películas de otros países y no miro a nadie. Todos son guapos, todos tienen tremendos cuerpazos... Samuel L. Jackson, por cierto, se está convirtiendo en la versión "bronxiana" de Anthony Hopkins, un tío con clase que allí donde va pone un toque de distinción... aunque sea a balazos. Y como no, como no... está Colin. Dios bendiga a América por habernos dado la oportunidad de solazar nuestros ojos con la contemplación de su ser. Para sus admiradoras, advertir que hay planos de Colin corriendo por la playa luciendo palmito. Que luego no digan que yo no avise. En definitiva, una película cuyo nombre no nos tatuaremos, pero trepidante y amena, con mucha testosterona y grandes dosis de entretenimiento.

Recomendada para gente capaz de distinguir "Depredador" de "La insoportable levedad del ser" y para tipos duros de verdad. Puntuacion