Ficha

País

USA, Francia

Año

2002

Título original

Mulholland Drive

Duración

145min

Dirección

David Lynch

Guión

David Lynch

Reparto

Naomi Watts, Laura Harring, Ann Miller, Dan Hedaya

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de Mulholland Drive
Autor: malabesta
Fecha: 21/12/2003.
Póster Mulholland Drive

Mulholland Drive

Digerido por malabesta

En España, por ley, las cajetillas de tabaco deben llevar una funesta pegatina que advierte de las enfermedades y pinzamientos que te provoca el fumar. No sé por qué demonios las películas de David Lynch no llevan una también, visto que a uno le pueden producir efectos muy variados, desde somnolencia hasta caídas y/o recaídas en todo tipo de drogas.

Si alguien hubiese puesto esa pegatina en el DVD, a mí al día siguiente no me hubiesen dado agujetas en el hipotálamo, tras el esfuerzo titánico de intentar darle sentido a todo (y es mucho) lo que vi. Porque "Mulholland drive" es una película que debió empezar cuando David Lynch estaba en el baño, o haciendo una barbacoa, así, en la primera mitad vemos la historia de una mujer que se queda amnésica tras un accidente y es recogida amablemente por una actriz primeriza. Por supuesto, sale un enano, y alguna que otra cosa incomprensible, marca de la casa. Pero en determinado momento, Lynch debió volver al plató, y airado como cuando el mago encontró a Mickey luchando contra las escobas en "Fantasía", retomó el timón de la película. Así, la última hora se vuelve absolutamente incomprensible y surrealista, en la que los mismos personajes que habíamos visto en la primera parte, reaparecen redistribuidos por la historia y en papeles y situaciones totalmente diferentes a las que llevaban en la otra mitad.

Tómese todo esto como una advertencia. El hecho de que sea total y absolutamente incomprensible, y de que al verla uno sienta la necesidad de ponerse en posición fetal y chuparse el dedo gordo no implica que la película sea mala. Del todo. La primera mitad es entretenida, y se plantean una serie de cuestiones que uno espera que se respondan en la segunda mitad, a la manera clásica. Pero Lynch le retuerce el pescuezo al ganso del guión y decide solucionar estas incógnitas de una manera muy suya, con un cambio total de realidad, en la que todo lo que habíamos visto hasta el momento en el que una de las protagonistas abre una cajita azul, se pasa al lado oscuro de Hollywood, se retuerce y se envilece. Por supuesto, si uno intenta encontrar un sentido a todo ello, probablemente termine rindiéndose y tal vez maldiciendo la estirpe Lynch, pero si se es capaz de obviar digamos el sentido común, y se limita a ver lo que pasa, la cosa no es tan mala. Yo hasta me reí viendo las caras de la gente que veía la película conmigo.

A parte de Lynch, el dúo de actrices protagonistas la verdad es que tampoco son una maravilla, aunque ambas cumplen con sus papeles, que tampoco tienen una intensidad dramática muy grande. Por supuesto se verán rodeadas de todas esas cosas que uno espera en las películas de Lynch, enanos, cadáveres asquerosos, sueños incomprensibles y un harapiento que vive en un callejón. En los momentos cumbre de surrealismo uno esperaría que hasta apareciese una orquesta desfilando y los elefantes futbolistas.

En fin, recomendada para aspirantes a Kafka y familiares, psico-viajeros, gente que vea auras Kirlian por el rabillo del ojo, criaturas astrales, seres multiplano, extraterrestres infiltrados, ángeles, demonios menores y fontaneros puntuales.

Puntuacion