Ficha

País

USA

Año

1993

Título original

The last action hero

Duración

130min

Dirección

John McTiernan

Guión

Shane Black, David Arnott

Reparto

Arnold Schwarzenegger, F. Murray Abraham, Austin O'Brien, Anthony Quinn, Charles Dance, Ian McKellen

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Crítica de El último gran héroe
Autor: bronte
Fecha: 07/01/2004.
Póster El último gran héroe

El último gran héroe

Digerido por bronte

"Flojísima, aburrida y sin emoción, no obtuvo ni el beneplácito de la crítica ni del público". Estas son palabras del crítico de un importante periódico español. Analicemos la frase. Primero la segunda parte: "no obtuvo ni el beneplácito de la crítica ni del público". Ahí no hay ninguna objección que hacer. Es totalmente cierto. Fue lo que podemos llamar una película muerta antes de nacer. Aún no se había estrenado y ya la crítica del mundo entero la había puesto como hoja de perejil, basándose fundamentalmente en el volumen muscular de su protagonista. Pero ¿Flojísima. Aburrida y sin emocion? ¡Por favor...! Este es un buen ejemplo de cómo los críticos, muchas veces influidos por la moda, pueden destruir auténticas maravillas. No tiene ningún mérito críticar una película de Schwarzenegger. Todo el mundo lo hace. Es lo cool. Lo realmente valiente es decir que las peliculas del nuevo cinema checo-austrohúngaro son un rollo y pretender seguir siendo un miembro respetado en la comunidad. En este caso bastaba que Schwarzenegger apareciera en los títulos de crédito para que la película se relegase a la categoría de "una más de acción". El público tampoco estuvo acertado. En la IMDB, 11000 votos le dan una puntuación media de un 5.4. ¿Un aprobado raspado? ¡Algún tipo de justicia divina vengará a "El último gran héroe"! Y si no... ¡al tiempo!. Por algo "El último gran héroe" ostenta el dudoso record de ser la "película más minusvalorada de la historia".

Me consta que mucha gente va al cine a sufrir, a romperse la cabeza, o simple y llanamente a aburrirse. Pero luego esta el "otro" tipo de gente, los desheredados de los círculos más redondos, los que cuando acuden al cine, lo hacen para soñar. Por eso Hollywood se llama la fábrica de sueños. Porque en innumerables ocasiones nos ha brindado y nos brinda la oportunidad de desconectar de nuestras, a veces, grises existencias, para soñar que somos héroes o heroinas que dejaran algún tipo de huella en el mundo. A todos ellos está dedicada esta película. A los que confían en que el cine aún puede estar lleno de magia. A los que se emocionan cuando las luces de la sala se apagan. A los que quieren creer en mundos idealizados en los que el bueno siempre gana. A los que, en resumen, mantienen vivo el niño o la niña que todos algún día fuimos.

" El último gran héroe" es una película muy compleja en su fondo, aunque deliciosamente simple en su envoltorio. Como son en realidad todas las películas que nos hacen soñar: Se trata de una "buddy movie", esto es, una película en la que dos compañeros muy dispares, casi siempre policías, tienen que enfrentarse a un malo malísimo. En este caso el malo pertenece a la mafía. Como manda el género, los dos compañeros trabajan juntos de manera obligada, aunque al final acabarán apreciándose honestamente. También hay un jefe de policía que no puede soportar los destrozos que ambos protagonistas causan, aunque en el fondo sabe de su valía. El malo es astuto, no tiene piedad, todo le sale bien, pero es imposible que gane. Hay un traidor encubierto. Tiros, escenas de acción. En resumen, formalmente es una película canónica del género.

Pero "Last Action Hero" es mucho más que eso. Utilizando la trama de la persecución del malvado mafioso, McTiernan, director de "Depredador" o de "La jungla de cristal", crea una conmovedora película autoreferencial, en la que se reflexiona sobre la esencia del cine en sí mismo, del cine de acción en concreto, sobre la relación de la obra de arte/película con el receptor/espectador. De la necesidad del público como fin último e inexcusable de la realización de las artes dramáticas, la relación entre el actor y el personaje, de como el público asimila la dualidad entre actor y el personaje, la realidad y la ficción y como se influyen mutuamente... La película está llena de inteligentes reflexiones sobre los tics del género, sobre los tópicos, sobre todos esos pequeños engranajes que hacen que las películas funcionen como funcionan...

Conviven en la película dos planos ficcionales. El de la realidad dentro de la película, y el de la película dentro de la película. Para que se me entienda "El último gran héroe" trata de un niño que vive en una NYC apocalíptica, cuya única fuente de placer es ver la saga de su héroe favorito, Jack Slater. Gracias a una entrada mágica, proviniente del mismo Houdini (no podía faltar la magia en este filme), el niño consigue entrar dentro de la película. A partir de ahí, los personajes saltarán de una realidad a otra, mostrándonos las diferencias que hay entre ambas. Sí, es verdad. En el cine todos los números de teléfono empiezan por 555. Y parece tonto tener que seguir explicando por qué esto es así, o por que los protagonistas nunca cierran con llave sus coches. ¡Es cine! En la película Jack Slater puede romper cristales con el puño, sin sufrir ni un rasguño, pero cuando hace eso en la realidad, descubre por primera vez lo que es el dolor. Porque la realidad no es una película. Porque como dice uno de los personajes: "Aquí sí que ganan los malos".

Es una película sobre la amistad, sobre la esperanza, sobre mantener vivo todo aquello que nos hace creer en que puede esperarnos un futuro mejor. Una película sobre la importancia que el cine puede llegar a tener en nuestras vidas. Nadie, con tres gotas de sangre en sus venas puede permanecer indiferente cuando Jack Slater se encuentra con el actor que lo encarna, Arnold Schwarzenegger, en un cameo con su propia esposa que le recrimina que siempre esté publicitando el "Planet Hollywood". Toda la película está llena de un humor inteligentísimo, como el momento en que el niño previene a Jack Slater del personaje intepretado por F. Murray Abraham diciendo "No te fíes de él. Mató a Mozart". Y no es de extrañar, ya que al frente del guión estaban los autores de "Las aventuras de Ford Farlaine" y "El último boy scout". Sin embargo la experiencia me dice que esta película hay que verla varias veces. Debe ser algo así como la tónica. Ahora bien, no conozco a nadie que no la haya visto más de una vez que no la "venere". Por eso, desde estas páginas, pido una nueva oportunidad para "El último gran héroe"...

Recomendada para cinéfilos de pro. Para los de toda la vida. Para los que aún se miran en el espejo intentando apuntar con agilidad. Puntuacion