Ficha

País

USA

Año

2001

Título original

The caveman´s Valentine

Duración

105min

Dirección

Kasi Lemmons

Guión

George Dawes Green

Reparto

Samuel L. Jackson, Colm Feore, Ann Magnuson, Damir Andrei

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Crítica de La muerte de un ángel
Autor: bronte
Fecha: 02/02/2004.
Póster La muerte de un ángel

La muerte de un ángel

Digerido por bronte

No sé que pensará Ruper de esta película, pero estoy casi segura de que censuraría de manera grave el peinado que luce Samuel L. Jackson. La verdad es que los que se metan en la sala esperando encontrarse al Samuel L. Jackson de siempre, en su acostumbrado rol de tipo duro, se van a llevar una decepción, porque aquí toca ir de mendigo con unas rastas impresionantes continuamente delante de la cara. Cosa que molesta bastante al ojo del espectador. Y no digamos al ojo del propio Jackson.

La idea de la película no está mal de todo. Se trata en principio de un thriller policíaco. Empieza la cosa con un muerto, y Samuel L. Jackson es el "homeless" que se autoencarga la labor de descubrir al asesino. La diferencia con otras muchas películas estriba en que este mendigo de las rastas es un psicótico convencido de que hay un hombre viviendo en la Torre Chrysler de Nueva York que quiere dominar el mundo. Y como buen psicótico que se precie, pues tiene aluciaciones con polillas serafines, aunque también pódía haber sido con rosquillas gigantes. Por lo tanto, la película oscila entre una especie de paranoia que él espectador no llega a entender muy bien a que viene, y que muy a menudo interrumpe y estorba a la acción principal, y una investigación entre artistas pijos de la gran manzana.

" La muerte de un ángel" es una película basada en un libro, en la que claramente la transposición ha fallado. El desarrollo de la historia, está guionizada por el propio novelista, George Dawes Green, que no ha sabido trasladar la psicosis de su personaje al formato audiovisual sin que resulte un pegote en la trama. La director Kasi Lemmons, pues un tanto de lo mismo, y mientras en las escenas de paranoia se descuelga con una pseudopoesía nada estimable, el resto de la película sigue un esquema bastante básico de investigación policial.

Lamentablemente los personajes son bastante planos, y como suele pasar en el mal cine, accionan porque así lo requiere la acción, no por que realmente haya una motivación real para que hagan lo que hacen. También se recurre a subtramas demasiado manidas como la de una rota relación paterno-filial, y en general, aunque la cosa se deja ver, observar como se hacen las palomitas en el microondas puede ser sin lugar a dudas mejor entretenimiento para la tarde del sábado. Si tengo que destacar algo, que sea la música de Terence Blanchard, que no está nada mal.

Recomendada para peluqueros psicóticos, y para todos aquellos que creen que los calendarios de carretera son arte. Puntuacion