Ficha

País

UK, Luxemburgo

Año

2003

Título original

Girl with a pearl erarring

Duración

95min

Dirección

Peter Webber

Guión

Olivia Hetreed

Reparto

Scarlett Johansson, Colin Firth, Cillian Murphy, Tom Wilkinson

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de La joven de la perla
Autor: bronte
Fecha: 26/02/2004.
Póster La joven de la perla

La joven de la perla

Digerido por bronte

Vengo de ver "La joven de la perla" y la verdad es que vengo un poco decepcionada. Desde luego, nadie podrá dudar de la belleza estética de la película y del excelente trabajo plástico que se puede apreciar en ella. La ambientación, los trajes, y sobre todo la luz, una luz que parece recién sacada de los cuadros del propio Vermeer. Una serie de bonitas postales reproduciendo los cuadros del genial pintor y cuyos fans podrán reconocer sin mucha dificultad.

Pero aparte de eso, ¿qué más ofrece la película?. Me parece increíble haber asistido a la proyección de un filme cuyo personaje principal, o al menos cuyo personaje motor es un pintor merecedor de la categoría de clásico y no haber aprendido nada sobre su pintura. Ni sobre su significado, ni ni siquiera sobre su técnica. No sé que era lo que quería pintar, ni sus motivaciones en relación a su arte. Eso sí, me han ofrecido varios minutos de metodología para crear pigmentos, y sin embargo creo que había mucho más que decir sobre Vermeer.

Pongamos que a Peter Webber no le interesara la pintura en cuestión. Algo muy cuestionable en una película de este calibre, pero respetable. Pongamos que ni siquiera le interesara Vermeer como ser humano. Aun así nos queda el personaje. ¿Quién es este hombre? ¿Qué sabemos de él cuando acaba la película? Muy poco; básicamente que es un hombre muy callado y con cierta tendencia al estreñimiento (a juzgar por el sempiterno gesto), y perdónenme la confianza. ¿Dónde está la dimensión humana de un genio? ¿Es posible que un personaje de estas características resulte tan plano? Colin Firth debería pedir una indemnización por daños y perjuicios por este filme, ya que su calidad actoral se resiente duramente los 95 minutos que dura la película. Y ni siquiera 95 minutos, pues pese a ser la excusa de la historia, prácticamente aparece como invitado, en pocas ocasiones y manteniendo siempre la misma cara. Sin transiciones. Como un remedo de Fantomas, siempre presente detrás de las cortinas, sin que lleguemos a entender muy bien en ningún momento ese comportamiento.

¿Qué hemos aprendido del personaje de Scarlett Johansson también conocida como la joven de la perla?¿Que una criadilla tiene una sensibilidad artística tan refinada que resulta increíble? ¿Y qué más?¿Dónde está desarrollada esa historia de amor? Desde luego no en sus encuentros. Nadie se puede enamorar de Fantomas. ¿Se enamora entonces de su pintura?. ¿Dónde está el aprendizaje de este personaje? ¿A que vienen esos picados sobre las baldosas circulares? No hay un antes y un después en su vida, tras sus meses con Vermeer. No hay desarrollo psicológico. Es la misma en todo momento. El mismo ser callado y anodino, al igual que el pintor.

¿Hubiera sido muy diferente si la película estuviera ambientada en Madrid en el 2004? Creo que no. Holanda no importa en la película. No aprendemos nada sobre su forma de vida en el siglo XVII. No hay elementos morales ni filosóficos de época. El filme podía estar lleno de detalles que nos enseñaran un mundo y una forma de ser que ya no existe. Sin embargo, todos esos pequeños ribetes que hacen de las obras, obras de arte, brillan por su ausencia, limitándose la película, ni siquiera a ser una historia de amor (aunque callado) de verdad. No pasa de ser un ejercicio preciosista, intentando recuperar el ambiente atmosférico de las obras de Veermer.

Dos interpretaciones olvidables y aburridas las de Scarlett Johansson, demasiado instalada en el papel de joven introvertida, y de Colin Firth, monocorde y exagerado. Los dos únicos roles medianamente bien tratados a nivel de guión son los de la mujer de Vermeer, y el de su suegra. El primero de ellos, interpretado nefastamente Essie Davis, con un grado de sobreactuación delirante, y un juego de cejas y de músculos del cuello realmente molesto, y el segundo, encarnado por Judy Parfitt (genial en "Eclipse total"), que realmente es lo único que se salva de todo el tinglado. Por el medio, Alakina Mann, que después de "Los otros", aquí se lleva el papel de semilla del diablo, sin que se sepa muy bien que aporta esa niña de mirada satánica en la trama, y Cillian Murphy, que después de "28 días" está hasta en la sopa, con esos pómulos antifotogénicos a más no poder. Como el muñeco diabólico o un muñeco de ventrílocuo feo, que ya es decir.

También esta Tom Wilkinson, sustentando la trama cuchuflera de la película, como noble libidinoso, que poco aporta a la historia, más que la excusa para que Vermeer pinte a la muchacha, y en general un vacío absoluto, una historia de amor incomprensible, de tan delicada, inexistente, y giros en el guión oligofrénicos, como la escena sexual, totalmente delirante. Aun así, la película se deja ver. No me vayan a malinterpretar. Es sólo la pena de haber perdido una gran ocasión

Recomendada para aficionados a la "pretecnología", y para gente que no quiera ni pensar, ni sentir mucho. Puntuacion