Ficha

País

USA

Año

2003

Título original

Gothika

Duración

95min

Dirección

Mathieu Kassovitz

Guión

Sebastian Gutierrez

Reparto

Halle Berry, Robert Downey Jr., PenÚlope Cruz, Bernard Hill, John Carroll Lynch

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Crítica de Gothika
Autor: malabesta
Fecha: 27/02/2004.
Póster Gothika

Gothika

Digerido por malabesta

"Gothika" podríamos decir que pertenece al género, cada vez más en boga que podríamos llamar cine de "mucho susto". No es un thriller, porque no tiemblas, no es terror, porque no pasa del sobresalto, pero sus buenos sustos mete.

El problema con el cine de mucho susto es que, en lugar de recurrir a invocar con mayor o menor fortuna los miedos del espectador, se limita a sacar uno o más personajes terroríficos (en mayor o menor medida) que se pasean por delante de la cámara y a atormentar al protagonista, acompañados de fuertes golpes de música, fanfarria y subida de volumen. Así cualquiera se asusta; es como si vas tranquilamente por la calle y alguien te mete un berrido en la oreja. Pues esto es lo que espera al que vaya a ver "Gothika". Verá la vida de Hale Berry, encarnando a la psiquiatra Miranda Grey, que una mañana, después de un sueño intranquilo, despertose convertida en una horrible reclusa de su propio hospital, acompañada por su paciente Chloe (Penélope Cruz) y su ex-colega Robert Downey Jr. La historia transcurre entre sustos, para terminar como un thriller con final más o menos feliz, pero desde luego, bastante chapucero. El que vea la película, me entenderá.

Es sí, todo ello rodeado por numerosos e interminables berridos incontrolados con los que Berry adorna su actuación, que no se sabe si está presa del pánico o le acaban de pisar un juanete. Que por otro lado, tampoco es que sea maravillosa; se limita a estar acorde con el resto de la película. Tres cuartos de lo mismo para Penélope Cruz, que está en su línea de calidad actoral habitual. Sin duda, el que mas luce es Robert Downey Jr., pero no porque su personaje requiera un esfuerzo mucho mayor que el de los demás (muy al contrario) o porque su actuación sea brillante. Nada de eso. Lo realmente maravilloso es que conociendo su historial delictivo, sus numerosas dertenciones, su adicción a múltiples drogas, su aficción a ir armado y dispararle a los pobres agentes que intentan detenerlo... a pesar de todo eso, no tiene más que ponerse unas gafas y unos pantalones desgarbados para transformar al delincuente en un hombre encantador, educado y algo tímido, que transpira bondad por todos los poros de su piel. En fin, la magia del cine.

Y básicamente, ahí se terminan las virtudes de la película, si descontamos el hecho de que es corta, cosa que se agradece, sobre todo si tenemos en cuenta la creciente costumbre de alargar de manera insufrible en muchos casos el metraje, que desde hace unos meses raro es encontrarse con una duración menor de dos horas y media. Si la película merece la pena, casos como al trilogía del Anillo, todo va bien. Pero en cuanto decae la calidad, los últimos minutos se alargan dolorosamente, que más que acabar, muchas películas parecen que expiran tras una larga agonía. No es el caso; cuando "Gothika" empieza a decaer de manera alarmante, el equipo creativo ha tenido la fortuna de poner los créditos, ahorrándole al espectador un sufrimiento innecesario e inmerecido, en la mayoría de los casos.

En fin, un producto normalito, lo típico que se puede esperar de una producción de este calibre y calado. Recomendada para fans, psiquiatras, carceleros y para todos aquellos que quieran disfrutar de una película apagando el Sonotone, o quitándose la trompetilla. Los pulmones de Halle Berry, o de su dobladora española, no defraudan. Afortunado aquel al que se los transplanten. Puntuacion