Ficha

País

USA

Año

2003

Título original

Big fish

Duración

125min

Dirección

Tim Burton

Guión

John August

Reparto

Ewan McGregor, Albert Finney, Billy Crudup, Jessica Lange, Alison Lohman, Helena Bonham Carter, Steve Buscemi

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Crítica de Big fish
Autor: sensillo
Fecha: 2004-03-06.
Póster Big fish

Big fish

Digerido por sensillo

Otra película en la que los productores intentan hacer méritos para salir en los créditos, interviniendo en algo más que poner el dinero. En "Big Fish", para bien y para mal, no resulta tan obvia la mano de Tim Burton como en otras películas, y si bien encontramos muchos de los elementos recurrentes en su filmografía, que nadie espere encontrar los excesos de "Sleepy Hollow". El resultado más bien se asemeja al típico producto de la factoría Disney de la que proviene Burton, pero mucho más imaginativo, un poco más audaz, sin canciones e infinitamente más interesante. Cine familiar que, sin embargo, en Estados Unidos mereció la calificación de “Para mayores de 13 años” por dos escenas traseriles, sin que esto evitase que se convirtiera en un éxito en taquilla. Queden avisados de que, además, se exhibe de manera pornográfica y lúbrica el desnudo integral de un pez.

En la película conviven dos historias: la del hijo que se intenta reconciliar con un padre al que apenas conoce y la vida del padre contada a través de sus extravagantes historias en las que se confunden realidad y ficción. Esta parte, la de las fábulas del padre, es obviamente la más vistosa y en la que además Tim Burton parece moverse con más soltura, pero todo termina encajando en un guión sólido del que me extraña que se haya llegado a calificar de deshilvanado. Es cierto que gran parte de lo que se ve en la película parezca no tener sentido si vemos la película con la lógica del personaje del hijo, y que incluso nos pueda dar la sensación de que el guión nos pueda estar haciendo trampa, pero es que la película funciona sobre todo con la lógica de las fábulas del padre y, además, al final de la película, ambos mundos se reconcilian dando al guión una estructura mucho más unitaria de lo que en principio parecen hacernos creer.

Sí es cierto que el ritmo es algo irregular, y hay momentos entre cuento y cuento en que parece que no saben qué decir, y que parecen evidenciar que Tim Burton rueda un poco incómodo en el mundo real. Por otra parte, gustarán más unos cuentos que otros. La más divertida, en mi opinión, la breve narración de sus aventuras en la guerra, que es absolutamente cinematográfica.

Llama la atención el universo de fantasía que se han montado los americanos en unos idealizados años 50, a veces aquí poco comprendido por no haber nada parecido en nuestro imaginario particular. Habrá quien se quede satisfecho con la explicación de que nosotros salimos de una dictadura militar y por lo tanto nuestro pasado reciente no da motivo de muchas alegrías, pero tampoco hay que ser un doctor en historia para darse cuenta de que los 50 en Estados Unidos no fueron precisamente un camino de rosas. Si no se entiende esto difícilmente se entenderá una película que pretende ser un elogio de la fantasía, tan denostada últimamente, y defendida aquí con sinceridad a través de un personaje que es un artista inventando historias fantásticas que sólo muy injustamente podríamos tachar de mentiras.

En cuanto a la labor de interpretación, lo que se lleva es ensalzar el trabajo del miembro más anciano del reparto. Albert Finney está correcto y creíble en su pequeño papel, pero sin brillar especialmente por encima de los demás. Además, como el poco tiempo que sale en pantalla, lo hace en la cama, se habrá cansado bastante menos. Mucha más posibilidad de lucirse, o no, le han dado a Ewan McGregor, quien no lo hace ni mejor ni peor que otras veces, de manera que sus fans y detractores ya sabrán a qué atenerse. Por otro lado, volvemos a comprobar que en el mundo del cine americano, los personajes franceses siguen manteniendo su acento por muchos años que lleven viviendo en América.

En resumen, se trata de una película con pocas aristas, edulcorada a conciencia que la hace poco apta para quienes buscan en el cine historias más realistas y crudas sobre desempleados adictos al pegamento que maltratan a su mujer, que bastante tiene la pobre con ayudar a su hijo, perseguido políticamente por simpatizar con el ideario político de Asterix el galo. Ésta es, por el contrario, una película llena de optimismo, subrayado por una fotografía llena de color, aún a pesar de ser la muerte un tema muy presente durante toda la película. Y es que los buenos cuentos siempre hablan, en el fondo, de temas muy importantes, sin atender a las modas del momento.

Recomendada para aquellos que nunca se hartan de escuchar las historias de la mili.

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