Ficha

País

USA

Año

1985

Título original

Rocky IV

Duración

91min

Dirección

Sylvester Stallone

Guión

Sylvester Stallone

Reparto

Sylvester Stallone, Talía Shire, Brigitte Nielsen, Dolph Lundgren

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Crítica de Rocky IV
Autor: bronte
Fecha: 07/04/2004.
Póster Rocky IV

Rocky IV

Digerido por bronte

Sí, mis queridos amigos y amigas. En esta página somos tan off-off, que hasta nos atrevemos a hacer una crítica de "Rocky IV". Sabemos que esto nos condena ya definitivamente al pozo de los no cool y los no in... pero, es que nosotros hacemos nuestra propia "coolidad", que es lo auténticamente "cool". Y no digo que nos aculatamos con elegancia, porque entonces empezaran a llovernos aún más cartas de admiradores, y nos quedaremos sin tinta en el boli de tanto responder.

Me comentaba un amigo jugador de fútbol americano, que antes de cada partido les hacían ver "Rocky IV" para que los jugadores salieran motivados al campo de juego. ¿Coincidencia? ¡No, mi querido público! "Rocky IV" es una película emocionante y aunque los intelectualoides y sus familias tienden a calificar este tipo de cine como "orgásmico" por aquello de que excita los más bajos instintos sin estimular el córtex, no merece la pena escuchar sus peroratas, que si por ellos fuera, estaríamos todos consumiendo cine checo-butanés, que ya ves tú lo entretenidísimo que resulta.

"Rocky IV" nunca pasará de moda, porque "Rocky IV" repite esquemas arquetípicos. "Rocky IV" no es más que una revisión del mito de David y Goliath, pero con puños de por medio en vez de con hondas. "El amerrrricano es pequeño y débil", pero, sin embargo, logrará vencer a esa mole que es Ivan Drago, como tiene que ser y fundamentalmente porque es lo que deseamos todos aquellos que vemos la película, a no ser que tengamos un problema de inversión sináptica. Además de eso, "Rocky IV" también incide en la gran leyenda americana del hombre hecho a sí mismo. De aquel que lo tiene todo en contra, y aun así saca fuerzas de donde sea para llegar a donde quiere. No como el ruso, que es malo y trrrramposo. Además de eso, se incluye en la trama la motivación de la limpieza de honor, pues no hay que olvidar que en esta película Apollo Creed muere bajo el mortal impulso de Drago, y a Rocky, pese a estar hecho polvo, no le queda más remedio que aceptar el reto de la máquina soviética. Y es que "Rocky IV" tampoco olvida la matización psicológica: es Rocky en esta película un ídolo que empieza su ocaso, ya algo sonado, pero que aún así, cumplirá con su deber.

Por si todo esto fuera poco, "Rocky IV" en un guiño al cine como espejo de la realidad, presenta la historia en una contingencia política de todos bien conocida, como el final de la guerra fría entre los dos superbloques mundiales, ese momento en el que USA y URSS deciden acabar con la conocida como "Guerra de las galaxias", y empieza el desarme entre ambas superpotencias. Y por si fuera poco, es Rocky el primero capaz de ablandar el corazón de Gorvachov, el líder que ha pasado a la historia por haber desmantelado el "paraíso socialista", y que ni corto ni perezoso, tras el discurso final de Rocky (después de vencer a Drago, conste en acta), ese en el que pronuncia esas legendarias frases: "Aquí arriba… había dos personas peleando y eso está muy mal , pero mejor es que nos peguemos nosotros dos, que no, mil millones de personas", ni corto ni perezoso digo, se levanta para aplaudir al amerrricano pequeño y débil, pero con un gran corazón.

El otro rasgo que hace de "Rocky IV" un clásico del cine, es el hecho de que prácticamente no tenga diálogo y aún así no se haga aburrida en ningún instante. La película, fuertemente influida por el ritmo narrativo del video-clip, nos deleita con innumerables montajes rápidos de Rocky haciendo un sinfín de cosas. Unos montajes, que en ocasiones rozan la gloria, como el montaje paralelo protagonizado por un Rocky desaliñado levantando piedras para entrenarse en la estepa siberiana a la espera de su combate con el ruso, al tiempo que vemos a Drago entrenándose con los más modernos métodos, incluido el doping. Pero todos sabemos que no le valdrá de nada. El corazón de nuestro pequeño David, superará todos los obstáculos.

La película además, goza de un muy sano sentido del humor, como el momento en el que Ivan Drago aparece en el escenario del combate con Apollo Creed, y se encuentra un espectáculo de lo más hortera, que el director (el propio Stallone, también el guionista), nos muestra a través de los ojos de un ser acostumbrado a la austeridad, con lo cual se refuerza el sentido del ridículo en el que los americanos caen no pocas veces con su afición a convertirlo todo en "enterteiment". En esta escena, los entendidos pueden disfrutar además con una actuación de James Brown, uno de los reyes del funky, cantando "Living in América", para redondear la ironía. Y todo eso, amenizado con clásicos como la banda sonora ("Hearts on fire", "The eye of the tiger") o frases que ya forman parte de nuestra cultura, como el consabido "No hay dolor".

Lo dicho: "Rocky IV" es un cuento moderno. Los personajes no tienen pasado de abuso sexual por parte de sus tíos, ni cobran una miseria de pensión por culpa del malvado gobierno, ni pasan las horas muertas mirando su reflejo en el agua del retrete. En esta entrega, como en todas, hay un bueno que sufre, que trabaja y que tiene que enfrentarse a un/unos malvado/s que tienen todas las de ganar, pero que les falta lo principal: la pureza de corazón. El espectador que sabe distinguir entre géneros, disfrutará como un enano con esta casi parodia del género. Los que van por la vida de justicieros sentirán urticaria cuando vean a Gorbachov aplaudiendo. Pero eso sí, todos pasarán un buen rato contemplando a Brigitte Nielsen, por entonces la Sra. Stallone, ejerciendo de dominátrix.

Recomendada para gente que no ha perdido su parte más niña, que sabe reírse y que sabe poner el corazón también en cosas pequeñas.

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