Ficha

País

USA, Argentina, España, UK

Año

2003

Título original

Imagining Argentina

Duración

110min

Dirección

Christopher Hampton

Guión

Christopher Hampton

Reparto

Antonio Banderas, Emma Thompson, Horacio Flash, Rubén Blades

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Crítica de Imagining Argentina
Autor: bronte
Fecha: 06/05/2004.
Póster Imagining Argentina

Imagining Argentina

Digerido por bronte

Cuando uno ve una película como "Imagining Argentina", no puede entender como los países democráticos no entran con todo lo que haga falta en todas estas dictaduras para parar las atrocidades que en ellas se cometen. Cuando además, como esta ocasión, al final del filme uno se entera (el que no se haya querido enterar antes) de que en Irak la cifra de desaparecidos asciende a 90.000 personas (Amnistía Internacional dixit), lo mejor es hacerse cruces ante la incapacidad de comprender qué es lo que está pasando en Occidente. Así que lo cierto es que, por muy regularcilla que sea la película, como es el caso, uno sale de la sala con el estómago encogido y con la sensación de que en esta parte del mundo algo muy malo está pasando.

"Imagining Argentina" narra ese período de la historia del país gaucho, en el que el General Videla (1976-1983) decidió que allí sólo mandaba él, y ni corto ni perezoso se dedicó a secuestrar gente a la que se infligieron todo tipo de torturas, sino asesinatos. Este es el negro destino de Cecilia (Emma Thompson), periodista que tiene a bien denunciar en su periódico el delito de los desaparecidos a principios de la dictadura, convencida de que la palabra es un gran arma, y que pasará secuestrada unos cuantos añitos, sin necesidad de que yo les explique que es lo que le hacen en ese encierro (la película lo deja ver explícitamente, aunque sin recrearse en ello). Cecilia tiene además un marido escritor y director de teatro infantil (Antonio Banderas), que ante la desaparición de su mujer, desarrolla un cierto talento de videncia, con el que ayuda a las madres de la plaza de mayo a saber que ha sido de sus seres queridos.

Esta historia está basada en un libro superventas de Lawrence Thornton, que la verdad, hace plantearse la conveniencia de mezclar un tema tan serio, tan reciente y tan grave, con algo tan churrigueresco como la videncia alrededor de la mesa camilla. No será cómo resultará en el libro, pero en la película, hay que decir que la cosa roza el ridículo constantemente. Supongo que lo único que impide al espectador decente romper en risotadas cuando Antonio Banderas frunce mucho el ceño y le coge la mano a una madre para saber qué ha sido de su hijo, será seguramente el saber que madres así, desesperadas ante la inhumanidad de auténticos monstruos, existen de verdad. Eso, y saber que el destino de Cecilia y de su hija Teresa (Leticia Dolera), es el corren aún hoy en día muchas mujeres en el mundo. Mujeres de países que ni sabemos dónde están, ni nos interesa saberlo, y por las que seguramente no haríamos nada de nada.

Claro que todo eso se traduce en una película en la que los únicos que salen dignamente son Emma Thompson y Kuno Becker (como niñato sádico), mientras se ven rodeados por un coro de actores de origen hispano, entre los cuales no me puedo decidir por cuál resulta peor en pantalla. En general todo es bastante patético, con cierto tonillo colegial, y la película ni tiene ritmo, ni gracia, ni puntos de guión memorables. Los personajes son bastante que ni fu ni fa, y lo único que se salva es la simbología de los pájaros que, sin embargo, está tratada de una manera tosca y superficial. Y no quiero pormenorizar con los actores, porque los hay menores, y no traumatizamos en esta página a la gente. Resaltar sin embargo la presencia de Claire Bloom, que ya le teníamos perdida la pista y la presencia de John Wood, ambos totalmente insípidos debido a la muy insípida dirección, pero aún así dejando claro que donde hay...

La historia da para mucho, y la película se queda en nada. De hecho hasta que no empieza la sesión de torturas (insisto, reflejadas con cierta parquedad), se tiende al bostezo perentorio, que ya es cosa grave en un filme de estas características. Pero eso sí, por muy mala que sea la cosa, el cogollo hace pensar... a los que piensan. 30.000 personas son muchas.

Recomendada para todos aquellos que creen que Bambi sobreviviría en "Madmax". Puntuacion