Ficha

País

USA

Año

2004

Título original

Kill Bill Vol. 2

Duración

136min

Dirección

Quentin Tarantino

Guión

Quentin Tarantino

Reparto

Uma Thurman, David Carradine, Daryl Hannah, Michael Madsen, Gordon Liu

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Crítica de Kill Bill Vol. 2
Autor: malabesta
Fecha: 22/07/2004.
Póster Kill Bill Vol. 2

Kill Bill Vol. 2

Digerido por malabesta

"Kill Bill Vol. 2" cierra la historia de La Novia, Bill y todos sus secuaces. Parece ser que en un principio el concepto era una sola película, pero por necesidades comerciales (y por la imposibilidad del ser humano de aguantar 6 horas sin ir al baño) se vió redimensionada en dos capítulos. Aún así, la diferencia entre ambos es tan grande, que es difícil pensar cómo podrían funcionar juntos.

Si "Kill Bill Vol. 1" era una película muy próxima al cine de artes marciales de los setenta, sin ningún tipo de complejo casposo, el volumen 2 recupera se acerca más al cine de Tarantino, así que todos aquellos que se quejaron de la vacuidad de la primera parte saciarán en parte sus ansias en ésta. Digo en parte porque a pesar de todo, Quentin añade el ambiente que reinaba en el volumen 1, tanto a nivel de histora: se introduce el personaje de Pai Mei, eterno maestro de artes marciales (interpretado por Gordon Liu, eterno shaolin) y su kung-fu de la grulla y el tigre, como a nivel técnico, con esos zooms vertiginosos a los ojos de los personajes tan propios de las películas de Bruce Lee (y sucedáneos, que fueron muchos). Así que a todo este potaje kung-fu, se añade la ya anunciada historia de venganza, un poco más negra ahora y menos simplona (hecho que no le quita nada a la primera parte) y los ya marca de la casa diálogos al uso de la cultura pop. Esta vez le toca a Superman.

Quizá uno de los mayores defectos de la película sea su estructuración en capítulos no ordenados cronológicamente, pues a veces descolocan un poco y hacen perder el ritmo de la película; en la primera parte, al ser menos, la cosa era simple, pero aquí aparecen más personajes que han de ser relacionados (y posteriormente eliminados) además de los asuntos pendientes de la anterior entrega. Otro problema es el uso que Tarantino hace de los colores; hay momentos en los que uno llega a pensar si estará sufriendo un ataque de daltonismo explosivo, o si el cartón de las palomitas vendra con algo raro, porque la película pasa del blanco y negro al azul y negro, luego al malva y negro para terminar en sepia evolucionando a todo color. Personalmente, no sé que es lo que aportaba al conjunto, a mayores de un ligero mareo.

El reparto, como siempre. Uma bien, aunque en ciertas escenas de emociones descubiertas cae en cierto histrionismo, haciendo que uno no sepa si rie, llora o es que se le ha clavado una astilla en la pata. David Carradine está sorprendentemente excelente (aunque su personaje no requiere muchas piruetas actorales), al igual que Michael Madsen, al que el papel de vieja gloria caida en la más miserable de las miserias le va como anillo al dedo. También hay que destacar a Daryl Hannah, que si bien no sobresale por su actuación, su pelea con Uma es memorable.

Por último, el final sorprenderá a más de uno, a pesar de lo clara que es Uma al principio de la película, en la que, sin ningún tapujo, habla directamente a la cámara y cuenta su historia, y qué la ha llevado hasta la carretera que conduce a casa de Bill.

Así que, resumiendo, una película que, a pesar de ser excelente, a los que no estén curtidos en el mundo de las artes marciales (las películas, se entiende) o dispuestos a entrar en la realidad alternativa que ofrece Tarantino, puede que se sientan un poco decepcionados, airados e incluso atracados.

Recomendada, sin duda, para todos aquellos que saben en qué mano está el saltamontes, como poner cera quitar cera y que tabla no devolver golpe. Puntuacion