Ficha

País

USA

Año

2004

Título original

The terminal

Duración

128min

Dirección

Steven Spielberg

Guión

Sacha Gervasi, Jeff Nathanson

Reparto

Tom Hanks, Catherine Zeta-Jones, Stanley Tucci, Diego Luna

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Crítica de La terminal
Autor: bronte
Fecha: 09/08/2004.
Póster La terminal

La terminal

Digerido por bronte

Spielberg ha vuelto a las andadas. "La Terminal" está muy en la línea de "Atrápame si puedes", un relato libremente inspirado en un hecho real, a través del cual se habla de los seres humanos y de su humidad; y si bien esta última incursión del "legionado de honor" director no llega a los niveles de excelencia de la película sobre el timador adolescente, sí que tiene buenos momentos que han de ser tenidos en cuenta. Y que quede claro que el caso de la película es ficción. El hecho real es que el estado francés tiene desde hace años a un hombre apátrida viviendo en una terminal del Charles DeGaulle sin darle la nacionalidad.

Si algo he notado en esta película es como una falta de globalidad, de intención total. La trama explora qué es lo que puede hacer un hombre, condenado durante meses a vivir en una terminal de un aeropuerto. A su alrededor se solapan subtramas, algunas de ellas con cierto aroma de pegote, como la protagonizada por Diego Luna, que sinceramente está un poco puesta con calzador. La trama de "amor", sustentada por Catherine Zeta-Jones tiene algo más de consistencia, y sin lugar a dudas monopoliza la secuencia más conseguida del filme, aquella de la cena, pero aun así tampoco se sabe muy bien hacia dónde va. El personaje del malvado, que también lo hay, no deja muy claras que se digan sus motivaciones, y finalmente, la única historia paralela que realmente toma cuerpo y que encaja perfectamente con el conjunto y el propósito de la película es la del limpia-suelos, que al final logra incluso emocionarnos.

La película tiene todos los ingredientes necesarios para crear una historia de esas con cierta marca capriana, de esas que te hacen pensar que en todos los sitios siempre te puedes encontrar a alguien bueno, y que es absolutamente imprescindible no renunciar nunca a los propios sueños. Así que si alguien espera encontrarse con un drama sobre relaciones diplomáticas internacionales (que no creo que exista ser tan ingenuo sobre la faz de la tierra), que pierda toda esperanza. Aún así, como ocurre en toda buena película, y las de Spielberg lo son por regla general, se apuntan varios temas de manera implícita. Para empezar esa gran ensalada racial e internacional que es Estados Unidos, el país del mundo que más ha abierto los brazos a la inmigración a lo largo de la historia, y que aún sigue siendo destino final para tanta gente del planeta. Aunque tanto nos cueste reconocerlo, desde el más puro estilo pataleta.

Por otro lado, la importancia que tiene el saber sobrevivir a las circunstancias sean estas cuales sean, y esto bien se puede decir que es una constante en Spielberg: ese mensaje de optimismo constante, y esa creencia en la fortaleza infinita de los seres humanos. También se habla de soslayo de la necesidad de no perder nunca de vista que las leyes son para las personas, y que desprovistas de ese componente humano no valen para nada. Y de paso, se echa un vistazo a la situación de muchos países en el mundo, que o bien están inmersos en luchas fraticidas o que respetan la libertad y los derechos de sus ciudadanos sólo en los años bisiestos. Por no hablar de motivos puramente emocionales, como el hecho de comprender que lo importante no es lo que uno espera, sino saber aprovechar lo que aparece durante la espera.

La interpretación de Tom Hanks es notable, como corresponde a un actor tan multipreamiado, y Catherine Zeta-Jones no tiene ningún problema a la hora de darle la réplica. Los actores "no americanos" están un poco como fuera de onda, sinceramente, y Stanley Tucci, el malvado que hará la vida de nuestro protagonista imposible (no en vano su personaje se llama Nixon), consigue enfrentarse con soltura a Hanks, para el que la película está planeada de principio a fin. Y tengo que decirlo: el hombre que aparece de espaldas abrazando a Catherine Zeta-Jones, es Michael Nouri, que no entiendo cómo su carrera se ha podido encorvar de tal manera hasta llegar a salir sólo de espaldas, después de ser el protagonista de un megaclásico como "Flashdance". ¡Ya no hay decencia en este mundo!

Acabando: los habituales de la "división soft" de Spielberg no se llevarán ninguna sorpresa: "The terminal" tiene sus momentos divertidos, sus momentos emotivos, su mucha ternura, y su buena dosis de humanismo. Una comedia, no inocente en su tema, pero sí blanca y suave en su envoltura. Y por si esto no fuera suficiente para convencer a los indecisos, diré que con la entrada regalan un poquito del mejor jazz, una de las grandes aportaciones de la cultura americana al mundo, en el saxo del propio Benny Golson. Muy poquito, pero muy reconfortante. Película entonces que merece la pena ver, si es que uno quiere salir del cine pletórico y con ganas de reconciliarse con el mundo. Y está dispuesto a entrar en la historia del filme, claro. Que no son todos.

Recomendada para gente que se aburre en los aeropuertos. Y también para todos aquellos que quieran ver una película sin kung-fu. Puntuacion