Ficha

País

USA

Año

2004

Título original

Home on the range

Duración

76min

Dirección

Will Finn, John Sanford

Guión

Will Finn, John Sanford

Reparto

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Crítica de Zafarrancho en el rancho
Autor: bronte
Fecha: 10/08/2004.
Póster Zafarrancho en el rancho

Zafarrancho en el rancho

Digerido por bronte

Momento histórico. Al parecer ésta es la última película de Disney en dibujo animado convencional. Algo de pena da, pero ciertamente es mejor que dejen ya de sufrir. Sus últimas películas, más o menos desde "La sirenita", son como los estertores de una vieja gloria del cine mudo que no es capaz de adaptarse a las talkies. Si esto es lo mejor que saben hacer, al menos por respeto a su propia historia, quizás sí que sea mejor bajar de una vez por todas el telón.

Y no es que la película sea un horror, que no es el caso, pero comparada con los grandes clásicos de Disney, deja mucho que desear. Afortunadamente las caras de los humanos de "Zafarrancho en el rancho" recuerdan mucho a la segunda época de la factoría, pero en los cuerpos ya se les fue la mano, y gozan de la desproporción típica de la tercera época. Los animales son angulosos y llenos de aristas como en las ultimísimas producciones, lo que da como resultado que en Disney en los pasados tiempos han estado empeñados en hacer unos dibujos feos (no tan feos como los de "El Cid" español, vale) y lo han conseguido.

¿Dónde está la ternura de los dibujos de Walt de toda la vida? Lo que no se le puede negar a la película es que es infantil. Pero infantil de verdad. Nada de contenidos para mayores de trece años, pero a partir de ahí, no hay ni un rasgo que merezca la pena ser resaltado... aparte del hecho de que Buck, el caballo anguloso, dé patadas de kung-fu. Sí, sí... han leído bien, ni aquí nos libramos. Lo último que nos faltaba por ver era un caballo de la Disney dando saltos en el aire al grito de waca. Esto es decadencia y producción en cadena y lo demás son tonterías. Me rectifico a mí misma. No está lejos el día en el que veamos la vida de Cristo al golpe de "iaaaah!".

También hay influencias por ahí del spaguetti western, sobre todo en los primerísimos planos, pero tampoco es muy meritorio teniendo en cuenta que el filme transcurre en el oeste, y asimismo hay canciones, como en toda película de Disney que se precie. Canciones bastante olvidables por cierto, aunque menos ramplonas que lo que viene ofreciendo esta productora en sus más recientes obras.

En Norteamérica las voces están puestas por actores tales como Rosseane, Buscemi o Cuba Gooding Jr. Como no se esperaba que la película fuese un bombazo de taquilla, pues en la versión española las voces son de dobladores profesionales, lo cual, no saben ellos como se agradece después del bombardeo constante al que nos han sometido aprendices famosetes con más cara que talento.

Por otro lado, la película no puede negar su nacionalidad, pues aun siendo un filme puramente infantil, sus mimbres se entrecruzan alrededor de la economía y de cómo el dinero arruina la vida de las buenas gentes. Pero como es una película americana, insisto, el valor de sus protagonistas, su determinación y su esfuerzo evitarán que la gran maquinaria se las coma. En España, hubieran pedido una subvención, ya se sabe.

De todo, me quedo con los secundarios, concretamente con los tres trillizos, que aunque casi no salen, son lo mejorcísimo de la película, seguidos de los animalillos de la granja. Y hasta aquí mi crítica. Permítanme que les cuente ahora en qué condiciones infrahumanas tuve que ver este filme y que me desahogue en torno al plus de peligrosidad que conlleva ser crítico. Delante de mí, una "mamá" que se trajo varios tupper ware al cine, y que colocó delante de sus pies, por lo que cada vez que quería coger una patata asada, o un codillo alsaciano se inclinaba y se levantaba impidiéndome la visión contínuamente. También meneaba la cabeza de derecha a izquierda para gritar en los oídos de sus retoños sus comentarios que sólo a ella importaban. A mí izquierda, una niña de unos nueve años que decidió que saltar en el asiento era muy divertido, apoyándose en mi brazo violentamente cada vez que se dejaba caer. Su mamá la miraba con cara tierna, mientras levantaba el brazo hacia el cielo cada vez que quería rodear a su nenita, impidiendo la visión a los de detrás. Detrás alguien, no quise saber quien, que no paró de dar patadas a mi asiento desde el minuto 1 de la película hasta que acabó. Patadas como si el mundo se fuera a acabar. Y por último, a mi derecha, una parejita que nadie sabe cómo decidió que llevar a su niño de año y medio a ver una película era una idea estupenda. Por supuesto, hubo que sacar al niño, que no paraba de llorar, unas n veces, con la molestia consiguiente para toda la fila.

En resumidas cuentas: recomendada para padres civilizados con niños civilizados, que quedan muy pocos. Los demás que disfruten del maravilloso mundo del dvd. Puntuacion