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Autor: malabesta
Fecha: 11/08/2004.
La vecina de al lado
Digerido por malabesta Parece ser que hay una leyenda urbana que dice que en USA el sexo es un tema tabú, y que todas sus películas destilan mojigatería. Dejando de lado otras cosas como "Instinto básico", "Showgirls" o "Nueve semanas y media", "La vecina de al lado" es un ejemplo de que el sexo también es un motor válido para las películas americanas.
Un buen día, Matt (Emile Hirsch), un alumno de último año de instituto, con una vida bastante anodina, se queda prendado de su recién llegada vecina (Elisha Cuthbert), que para susto y sofoco de él, resulta ser una nueva estrella del porno. Poco a poco Matt irá entrando en el mundo de Danielle (la vecina) y ella lo hará en el de él, para deleite de sus extraños amigos, Chris Marquette y Paul Dano. Todo terminará con el típico final de una comedia ligera como ésta, incluída la inevitable moralina.
Aunque el mundo del porno es uno de los puntos sobre los que gira la película, éste no es juzgado moralmente, aunque todos los participantes en él (a excepción de la protagonista, que lo quiere dejar) son retratados de manera bastante negativa. Las actrices y actores aparecen como auténticos bobos y los productores como engañaidems dispuestos a arruinar la vida de cualquier pardillo que se cruce en su camino. A pesar de no conocer a nadie del gremio personalmente, cuentan las leyendas que Asia Carrera, prolífica actriz porno, era además miembro de Mensa, por lo que muy tonta no debía ser. De todo habrá.
El reparto destaca por su carencia de atractivo, de la que sólo escapa Timothy Olyphant, productor de Danielle, que logra transimitir una cierta vida a su personaje. La pareja protagonista, además de tener la química sexual de dos hermanos tocando el banjo, sufren de toda una serie de tics faciales (rascarse la nariz, abrir los ojos de manera exagerada, tocar el banjo) con los que destruyen cualquier plano en el que esté contenida su cara. Tanto Chris Marquette como Paul Dano, los amigos de Matt, cumplen mejor sus papeles de estudiantes freak que este el de protagonista.
Quizá lo peor de la película, que sigue sin tener un punto mejor, es que trata principalmente sobre los problemas de un chico de instituto que no termina de encontrar su lugar, cosa que a la mayoría de mayores de 18 años (audiencia destino de la película) nos resulta ya un poco lejano y algo cansino, por lo repetido.
Recomendada entonces para mayores de edad recientes y repetidores en general.
