Ficha

País

USA

Año

1955

Título original

The lady and the tramp

Duración

75min

Dirección

Clyde Geronimi, Wilfred Jackson, Hamilton Luske

Guión

Ward Greene, Erdman Penner, Joe Rinaldi, Ralph Wright, Don DaGradi

Reparto

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Crítica de La dama y el vagabundo
Autor: bronte
Fecha: 14/09/2004.
Póster La dama y el vagabundo

La dama y el vagabundo

Digerido por bronte

La más grande historia de amor jamás contada. Como lo oyen. Este es el tagline, o frase promocional de la película y no se equivocaban. Y como el pasado ocho de septiembre falleció Frank Thomas, uno de los "nueve viejos" (como Disney solía llamarlos), que hicieron los milagros de "Blancanieves", "Pinocho", "Cenicienta", "Alicia en el país de las maravillas", "Peter Pan" o "Bambi", es buena hora para que repasemos una de la más grandes películas producidas por la factoría del castillo imposible, en su época de mayor esplendor.

"La Dama y el vagabundo" empieza con una frase de Josh Billings que reza "En toda la historia del mundo hay algo que el dinero no ha podido comprar jamás... el movimiento de la cola de un perro". Argumento suficiente para desarmar al de más duras entrañas. Aunque no sé si funcionará en el caso de España, con lo aficionados que somos por aquí a hacer sufrir a los animales, y encima a pasárnoslo bien con ello, pero en todo caso, la película está dedicada a todas esas Damas y Vagabundos del mundo.

Reinita (en la versión española, Lady en la v.o.) es una preciosa cocker spaniel que llega a la casa de Jaimito y Linda. Las primeras escenas que nos muestran a la cachorrito intentando dormir en la habitación de sus amos son de una ternura tal, que mucho se siente que Disney perdiera aquel trazo mágico, aquellos dibujos que te tocaban el corazón fotograma tras fotograma. Es más, yo diría que nunca los dibujos de esta productora fueron tan hermosos como en "La Dama y el vagabundo". No es sólo el dibujo en sí, sino la misma dirección artística con sus colores pastel, con ese deseo expreso de que todo fuera "bonito". Pero sin caer nunca en la cursilería. Esta película es de esas destinadas a guardar en el corazón para siempre.

Nuestra preciosa cocker, decíamos, entrará en contacto con un apuesto perro vagabundo, Golfo (que en la v.o. se llama Tramp), y a partir de ahí se sucederá una maravillosa aventura. Pero maravillosa de verdad, nada de las ramplonerías de hoy en día. La llegada de un bebé al hogar de Jaimito y Linda, y el viaje de estos, dejando al cuidado de la casa a la insoportable Tía Sara, harán que Reinita se escape y conozca un nuevo mundo de la pata de Golfo. Y aquí es donde se nos premia con unas escenas inolvidables. Todo el que haya visto esta película recuerda con emoción el momento en que los dos perros cenan spaghetti con albóndigas en el restaurante de Tony, y la manera en que comparten la cena, todo ello al son de la perfecta canción "La bella notte". O el instante en el que los dos animales se quedan juntos contemplando la luna.

También hay momentos graves y momentos tristes. Porque esta película tiene de todo: tiene amor, aventura, aprendizaje, acción, suspense, ternura, drama, persecución, amistad... Y sobre todo una magnífica banda sonora, magnífica, repito, que evidencia la decadencia de Disney en los últimos años. No sólo abordan el genero de la canción romántica italiana. También se atreven con jazz, en la voz de Peggy Lee, que con el cuerpo de la perrita Peg, canta en la perrera "What a dog", con un mood inigualable. O el increíble, y nunca igualado número de los malvados gatos siameses, que con esas notas que nos recuerdan al lejano oriente, cantan aquello de "la cabeza para tú, y la cola para mí". Y también una de las más bellas nanas que se han creado en el mundo: "La la lu". Toda la banda sonora a cargo de Peggy Lee y Sonny Burke, y que yo encarecidamente les recomiendo que adquieran.

En mi recuerdo siempre estará presente el hermoso doblaje latinoamericano que hacía que las películas de Disney aún fueran más dulces, costumbre que lamentablemente hemos perdido y que a mí me parecía una gran importación de nuestros primos hermanos. La película acaba bien, y no llega a las cotas de tragedia de Bambi, así que, por favor, nadie lo dude. Extremadamente adecuada para cualquier tipo de persona de cualquier tipo de edad. Nota para los eruditos: El dibujo de Boris, el perro eslavo de la perrera que mantiene un discurso sobre burgueses y obreros, es un homenaje al actor prusiano Felix Bressart, que tan gloriosamente interpretó a Buljianoff en "Ninotchka".

Recomendada para todos aquellos que coincidan con Montesquieu en aquello de que "No existe un corazón para las personas y otro para los animales. Existe un solo corazón, y, o se tiene, o se carece de él".

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