Ficha

País

USA, Alemania

Año

2004

Título original

The Bourne supremacy

Duración

125min

Dirección

Paul Greengrass

Guión

Tony Gilroy

Reparto

Matt Damon, Julia Stiles, Brian Cox, Joan Allen, Franka Potente

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Crítica de El mito Bourne
Autor: malabesta
Fecha: 15/09/2004.
Póster El mito Bourne

El mito Bourne

Digerido por malabesta

Segunda entrega de la saga de Jason Bourne, y parece que no será la última. Dada la respuesta del público y las cosas que al aire deja esta película, parece que tendremos al menos otra más en la saga. Buena noticia, pues “El mito Bourne”, al igual que su predecesora, es una película que sin responder a las grandes preguntas de la humanidad, entretiene al personal.

Tenemos a Jason Bourne (Matt Damon), ex-agente de un cuerpo de élite de una secretísima agencia americana, que tras perder la memoria, lucha por mantenerse alejado de sus rencorosos y conspiradores empleadores, así como de recuperar sus recuerdos. Exiliado en la India, ve turbado su descanso cuando un asesino ruso (Karl Urban) intenta eliminarlo, a la vez que aparece implicado en dos asesinatos en Berlín. Todo esto, así como más muertes, hacen que Bourne vuelva a la acción para recuperar su vida tranquila. Como bien se ve, es una película de acción, de espías para ser más concreto, pero muy cercana al thriller, al "whodunit" que busca descubrir quién está detrás de esos misteriosos asesinatos cometidos delante de nuestras narices. No obstante, a pesar de ser una de espías, está muy lejos de los excesos cacharrísticos de la saga James Bond.

Bourne es un agente muy espartano, cuya mayor baza, lejos de ser los últimos gadgets de la feria del espía, consiste en sus superiores entrenamiento, forma física y sobre todo, inteligencia. Bourne resuelve sus problemas con una astucia inusual, sin alardes de ningún tipo, gracias a un guión que hace muestras de una imaginación que se agradece mucho en una película de este tipo; uno ya está acostumbrado a que los superagentes resuelvan todo con grandes dosis de plomo, patadas o ambas. Esto, junto con que las escenas de acción están rodadas de manera bastante realista, con cámara al hombro, eso sí, pero sin resultar molesta. Nada de cables ni kung-fu, sino las peleas sucias que uno bien se puede imaginar como reales. Mención especial merecen también las persecuciones en coche, similares a las que se pueden ver en producciones como “Ronin” o “Italian job”: gran cantidad de mobiliario urbano y aparato automóvilistico, aunque todos los coches sean más o menos lo que nos podemos encontrar en la calle todos los días. Sin cortar para nada el flujo de la historia, son tremendamente espectaculares.

Todo esto le da a la película un halo de realidad que hace que la historia de Bourne sea aún más emocionante y creíble. Por otro lado, Matt Damon encaja muy bien en el papel del agente especial tanto físicamente, pues se le ve sanote y fornido, como a nivel emocional, pues su cara de niño le da ese toque del hombre cansado que sólo quiere que le dejen en paz y que compone la otra mitad del personaje. Karl Urban también muy en su papel, aunque teniendo en cuenta los personajes que encarna, siempre secundarios machotes curtidos en el combate, nunca sabremos si es buen o mal actor. También aparece Julia Stiles brevemente, para alegrale la vista al espectador. El contrapunto institucional de Bourne lo ponen Brian Cox y Joan Allen, perfectos en sus papeles.

En fin, una película que merece una continuación. Recomendada para agentes del CNI y de los cuerpos de seguridad nacionales o autonómicos, para que se enteren de lo que vale un peine. Puntuacion