Ficha

País

Japón

Año

200

Título original

Versus

Duración

119min

Dirección

Ryuhei Kitamura

Guión

Ryuhei Kitamura, Yudai Yamaguchi

Reparto

Tak Sacaguchi, Kenji Matsuda, Yuichiro Arai, Minoro Matsumoto

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Crítica de Versus
Autor: sensillo
Fecha: 16/09/2004.
Póster Versus

Versus

Digerido por sensillo

"Versus" no es más que un descerebrado producto de consumo rápido que, aunque desconocido aquí, alcanzó en su mercado nativo la etérea consideración de película de culto. Sin ánimo de ofender la sensibilidad cinematográfica de adeptos e iniciados que tributan homenaje a esta película defendida con entusiasmo por muchos, intentaré dar mi profana opinión. Es muy mala.

Al igual que otras películas más célebres por estos parajes, como “Braindead” o “Evil Dead”, con las que tanto comparte, “Versus” puede tener para el aficionado al cine un encanto especial en tanto que nos muestra que hacer una película está al alcance de cualquiera. Y no es sólo que esté hecha con cuatro duros, sino que incluso es ínfimo el esfuerzo en planificación. Es la materialización del sueño de mucho cinéfilo: hacer en un filme en un fin de semana, con las vueltas de comprar el pan y cansándose lo justito. Si se han invertido más recursos que esto, puedo asegurar que están muy bien disimulados.

Da la impresión de que todo el equipo de rodaje se lo ha pasado bien en esta gamberrada de yakuzas enfrentados a pistoleros zombies que en ningún momento se toma a sí misma en serio. Es como si no hubiera nadie con autoridad tomando las riendas de esta empresa en la que cada cual parece ir por su lado sin rumbo fijo para hacer una película a base brochazos incoherentes. Todo parece indicar que los varios personajes que aparecen sin orden ni concierto –ni necesidad- no son más que compañeros del patio del colegio del director-guionista a quien consiguieron convencer de que merecían un papel en la película de mayor envergadura que la de horda de zombies. Aunque a decir verdad ni siquiera el protagonista posee una profundidad mayor que la de los no muertos.

Tengo que reconocer que en más de una ocasión me he dejado seducir por el delicioso descaro de películas de la misma calaña y pelaje que “Versus”, pero en este caso el torpe y sobreestirado desarrollo de esta nadería, que pretende consumir nada menos que dos horas y pico de la vida de su espectador, ha colmado con creces las ganas que pudiera haber en mí de autocastigarme como penitencia por los pecados del mundo desarrollado. Después de un rato de punch lines de baratillo, tiroteos y combates a espada, guarrerías de charcutería, humor grueso, gente que aparece y desaparece sin nada que aportar y vuelta a empezar con lo mismo otra vez, es cuando uno empieza a sospechar seriamente que le están tomando el pelo.

Pese a la manía que le ha entrado a muchos con atribuirle a las escenas de acción del cine actual un parentesco directo con “Matrix”, las principales referencias de “Versus” las encontramos en el cine de Hong Kong y, sobre todo, en el cómic manga. Todos los intérpretes o bien actuar, lo que se dice actuar, lo hacen más bien poco o, por el contrario en la mayor parte de los casos lo hacen en exceso y francamente mal. Eso sí, sus personajes parecen más preocupados en salir con una posa “molona” en la viñeta del cómic del que parecen haber salido que en sobrevivir a los zombies asesinos. Las escenas de acción están competentemente coreografiadas, aunque en todo momento carezcan de emoción. Sin embargo, Ryuhei Kitamura se apunta al tan repetido vicio, que empieza a tomar proporciones de epidemia, de abusar del efecto tridimensional que se obtiene al filmar una escena estática desde muchos ángulos distintos, como si alguien de verdad estuviese interesado en mirar la mugre de detrás de las orejas de los protagonistas o si tiene peinados los pelos de la coronilla. En esta ocasión, y ante la falta de medios, los actores tienen que permanecer quietos como si estuviesen jugando al escondite inglés, mientras un cámara acostumbrado a la navegación en alta mar corre dando vueltas alrededor de ellos. Créanme cuando les digo que la película es tan cutre como aquí suena, e incluso hay una escena tan absurdamente larga que no creo que tuviesen más remedio que hacerla por relevos.

Una película totalmente prescindible, que interesará a buscadores de rarezas y a un determinado sector “friki”, que es a quienes va dirigida. Recomendada a quienes pasean por la vida saltando de viñeta en viñeta en vez de coger el metro. Puntuacion