Ficha

País

UK, Irlanda

Año

2004

Título original

Laws of attraction

Duración

90min

Dirección

Peter Howitt

Guión

Aline Brosh McKenna, Robert Harling

Reparto

Pierce Brosnan, Julianne Moore, Michael Sheen, Frances Fisher

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de Hasta que la ley nos separe
Autor: bronte
Fecha: 29/09/2004.
Póster Hasta que la ley nos separe

Hasta que la ley nos separe

Digerido por bronte

Rutinaria comedia romántica en lo que lo más reseñable es un precioso castillo irlandés que aparece por ahí. Cuando una se encuentra una película de estas características la verdad es que ya pierde la inspiración, porque no hay nada realmente importante que comentar. Y no es que la película sea mala, que no lo es (del todo). Es que es rutinaria. Y aunque tiene una elegante manufactura y algunos diálogos levemente ingeniosos empieza a difuminarse ya en mi cabeza.

Algunos dirán por ahí que tiene ecos de "La costilla de Adán", pero vamos, ya son ganas. El que los protagonistas de ambas películas sean abogados divorcistas y estén casados, no justifica que nadie cometa semejante atropello contra la buena fe de la gente. De hecho esta es una comedia romántica con un desarrollo clasico y tradicional, véase: se conocen, se odian, se casan y acaban amándose. Es verdad que Pierce Brosnan está bastante atractivo en esta película, pero también hay que confesar que cuando su personaje aparece en escena se hace de lo más repelente. El típico individuo al que todo le sale perfecto sin esfuerzo, mientras todos los demás luchan 24 horas al día para conseguir lo mismo o menos.

Y es que la película juega con la premisa de los contrarios: él es espontáneo, desinhibido, encantador, y ella es estirada, estresada e insegura. Claro que cualquiera no se sentiría insegura con semejante ejemplar por ahí arruinándole la carrera, con métodos más que discutibles, por no decir despreciables. Menos mal que la chica planta cara. Lo increíble es que se enamore de él. Como la trama de los juzgados no da para mucho, pues a media película nos trasladan a los protagonistas a Irlanda, y rellenan metraje con campiñas y fiestas populares. Julianne Moore resulta un poco ridícula animando a Pierce Brosnan a beber más cerveza que nadie, la verdad.

Como contrapunto también existe una pareja de rockeros extravagantes que son los clientes de nuestros dos sofisticados abogados divorcistas y cuyos papeles son tan funcionales y poco memorables que hasta da grima. Aquí la única que se salva es Frances Fisher, que debe haber sido la madre más joven de la historia después de ejercer aquí como progenitora de Julianne Moore, a la que sólo lleva ocho años, y después de ser la madre de Kate Winslet en "Titanic". El caso es que nada en la película hace gracia, y sólo algunas escenas románticas merecen ser salvadas de la quema, pero más por pura artesanía que porque haya genio artístico en ellas.

Y ya no hay nada más que añadir. Si no hay nada mejor que ver, pues da para una tarde de sábado medianamente no, un cuarto entretenida. Recomendada para gente que pone el carro delante de las vacas, y para los que venden la piel de oso antes de cazarlo. Y para los que a buenos árboles se arriman. Puntuacion