Ficha

País

USA

Año

1977

Título original

Star Wars IV: A new hope

Duración

125min

Dirección

George Lucas

Guión

George Lucas

Reparto

Mark Hamill, Carrie Fisher, Harrison Ford, Peter Cushing, Alec Guiness, James Earl Jones

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Crítica de La Guerra de las Galaxias IV: Una nueva esperanza
Autor: bronte
Fecha: 04/10/2004.
Póster La Guerra de las Galaxias IV: Una nueva esperanza

La Guerra de las Galaxias IV: Una nueva esperanza

Digerido por bronte

En el mundo hay dos tipos de personas: las maravillosas que prefieren a Luke Skywalker, y las otras, que se quedan con Han Solo. Porque... ¿Quién es Luke? Es el chico de la película, el héroe, el motor de la acción que tendrá que descubrir no sólo quién es, sino iniciar un camino espiritual de perfeccionamiento interior que le hará descubrir los arcanos de ese misterio que es la fuerza. Y todo ello, siempre puesto al servicio de los más nobles ideales: el salvar a nuestro universo de un Imperio del Mal dominado por el lado oscuro. Y ¿quién es Han? Un mercenario graciosillo de taberna, cuyos complejos le han llevado a comprarse la nave intergaláctica más potente que había en el concesionario. Es que no hay color, vamos...

Sólo confío en que todos los "fanes" de "Star wars" sean fervientes defensores de la enseñanza obligatoria de la historia y filosofía de las religiones, porque si no es así, es que no se han enterado de nada. ¿Cuál es el secreto de "La guerra de las galaxias"? Básicamente las sesiones maratonianas que George Lucas dedicó a estudiarse todas las mitologías y religiones del mundo, a sacar patrones comunes y a buscar sus coincidencias más íntimas. Porque si hay una conducta común en el mundo, es la de la creencia en una trascendencia del ser humano y ¿qué es la fuerza más que el concepto de fe que comparten la mayoría de las confesiones? ¿No se parece también extrañamente al chi? ¿Acaso no existe la idea del sacrificio en esta historia? ¿No hay un padre y un hijo? George Lucas es tan listo que sabe que no se va a ningún lado sin conocerse toda la historia de todo (jedi significa época en japonés, y la utilización de este término viene de un tipo de cine que mucho le gustaba al director), y tanto empeño le puso en los diferentes catecismos que construyó una historia con la que cualquier persona del mundo puede sentirse identificada. Para que luego digan que hay materias inútiles. Saber es poder.

Aunó tradición con novedad. La tradición descansaba es una estructura que ya habíamos visto miles de veces en las películas de piratas, aventureros y héroes en general, incluida su escena de la cantina y sus alivios cómicos. Lo que pasa es que aquí los alivios cómicos eran dos robots a los que dotó de personalidad humana, y los héroes pasaban a estar capitaneados por una heroina, una mujer de acción que se atrevía a disparar sin ningún tipo de rubor. Empezábamos a abrirnos paso en la sociedad y Lucas supo plasmarlo en el cine. Y eso, sin contar la parte visual, que como todos sabemos fue una auténtica revolución. Lástima que en la trilogía en dvd que acaban de sacar al mercado, retoquen escenas poniéndoles dibujitos innecesarios, y añadiéndole secuencias que maldita la falta que le hacen. Si la película fue un éxito arrollador con su montaje original, y marcó un hito con sus efectos especiales ¿por qué retocarlo? Tal y como estaba cumplía la función de testimonio de una época. Eso era lo que se hacía en los setenta. ¿Para qué traerlo al siglo XXI? George Lucas ha perdido ciertamente la perspectiva. Aparte de los nuevos decorados, los ratoncitos y otras varias novedades, lo que más molesta son los nuevos sables láser, que brillar, brillarán mucho, pero ahora son como muy finos, más afilados en la punta, parecen spaguettis tiesos, y han perdido aquella majestuosidad y densidad de los sables originales.

La Guerra de las Galaxias vino a cambiar el panorama cinematográfico mundial y entre todas aquellas películas realistas o directamente catastrofistas de los setenta, trajó un nuevo aire recuperando la idiosincrasia de los grandes relatos de aventuras para el cine. Repetía en cierta manera el espíritu de "El señor de los anillos", con toda su espiritualidad, espiritualidad que hacía falta en una sociedad, la americana, totalmente descreída y escéptica después del trauma nacional que supuso la guerra del Vietnam. "La guerra de las galaxias" venía a traer de nuevo la idea de que sí que había muchas cosas en las que creer y por las que merecía la pena luchar, y todo ello envuelto además en un concepto tan brillante como el de la fuerza. Que si sigue teniendo la misma potencia es en gran medida por ese halo de misterio con el que aparece presentado en los capítulos IV, V y VI, halo que aniquilaron directamente en las precuelas con la explicación macarrónica de los midiclorianos. ¿Qué es la fuerza? Entonces nadie lo sabía, pero regía el universo y tenía dos caras. La eterna lucha del bien y del mal. El argumento último de toda historia.

Aparte del variado y colorista elenco de personajes, desde los androides a Chewbacca, y sobre todo un clásico aquí malvadísimo como Peter Cushing, si algo hizo también de esta película crucial, fue su estética, tan sencilla y al mismo tiempo tan potente. Los yelmos blancos de los soldados del imperio, el peinado de Leia, o la respiración de Darth Vader, son como auténticos puñetazos a los sentidos del espectador, que una vez que los ha visto no puede borrarlos de su memoria. Muy al contrario de la estética farragosa y molesta de las precuelas que generan una sobresaturación de la imagen bastante incómoda. Y yo también voy a elegir mi momento favorito de la película, el que más me impresionó cuando la vi siendo muy pequeña: aquel en el que Leia, Luke y Han están encerrados en el contenedor de desperdicios y las paredes empiezan a moverse... Qué gran manejo de la tensión... Una gran película, recomendada a todos aquellos que puedan doblar cucharas sólo por el empeño de creer que pueden hacer todo lo que se propongan. Puntuacion