Ficha

País

USA

Año

1980

Título original

Star Wars V: The Empire strikes back

Duración

129min

Dirección

Irving Keshrner

Guión

George Lucas, Leigh Brackett, Lawrence Kasdan

Reparto

Mark Hamill, Carrie Fisher, Harrison Ford, Billy Dee Williams, Alec Guiness, James Earl Jones

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de La Guerra de las Galaxias V: El Imperio contraataca
Autor: sensillo
Fecha: 05/10/2004.
Póster La Guerra de las Galaxias V: El Imperio contraataca

La Guerra de las Galaxias V: El Imperio contraataca

Digerido por sensillo

No deja de ser desconcertante el hecho de que fuera Irvin Kershner quien nos recordara a todos dirigiendo “Robocop 2” eso de que “nunca segundas partes fueron buenas” diez años después de advertirnos contra este tipo de generalizaciones rodando una magnífica secuela de “La guerra de las Galaxias”.

“El imperio contraataca “ no sólo es una secuela digna, sino que supera en casi todos los aspectos a su exitosa predecesora. Profundiza y enriquece el universo creado por Lucas sin perder ni una pizca de brío, a la vez que asienta los principios del jedismo que, en contra de lo que puedan afirmar los rumores o algún otro medio de información supuestamente serio, no parece que vaya a ser reconocida como confesión religiosa por el gobierno de Gran Bretaña, o algún otro país de la Common Wealth.

No hace falta aclarar por lo tanto que, en mi opinión, si hubiera que pasar una larga temporada en una isla desierta y no pudiéramos cargar en el equipaje mas que una de las películas del universo “Star Wars” (puesto que el televisor, el reproductor de dvd y el generador portátil ocupan mucho sitio), “El imperio contraataca” sería mi elección, puesto que en ella se condensan todos los temas tratados en las demás películas y constituye además su más sólido pilar argumental: la eterna lucha entre la luz y la oscuridad, el viaje del héroe buscándose a sí mismo, el héroe que es corrompido y el granuja redimido, los problemas de identidad sexual de los androides y mucho más. Y si al abandonar la isla hubiera que dejar en ella una de las películas, que sea “La amenaza fantasma”.

Hay en “El imperio contraataca” dos líneas argumentales paralelas. En una de ellas se desarrolla la historia de amor entre el macarrilla de corazón de oro y la princesa de las ensaimadas en la cabeza, quedando relegada la relación insinuada entre la susodicha princesa con Luke a un ámbito mucho más casto. Es en esta parte donde se concentran casi todos los alivios cómicos, las persecuciones espaciales y pedestres y los disparos de blásters. La otra parte es la que aborda el tema central de la película y de la saga, y concierne al viaje espiritual del héroe, quien encuentra por fin respuesta a su origen en el clímax de la película, escena que pertenece ya a la cultura popular con más derecho que un frasco de guisantes, aunque no se exhiba en ningún museo. Si bien Luke es el obvio protagonista de la saga, es el personaje de Han Solo quien ha obtenido la gracia y favores del público. Quizás Harrison Ford tenga más carisma personal que Mark Hamill, o puede ser que mucha gente prefiera identificarse con el rebelde amante de la velocidad y el riesgo que se lleva a la chica antes que con un arquetipo de héroe menos terrenal. Un triunfo más de la estética frente a la ética. Pero ya tiendan nuestras preferencias más hacia uno o hacia otro, pocos somos quienes no nos hemos rendido ante el magnífico antagonista de Star Wars. En cualquier caso, ambas partes se complementan a la perfección, y no dejan que la historia desfallezca en ningún momento.

Si hay algún motivo para quejarse, éste es la ultrajante edición especial que han sacado a la venta. Aunque las profanaciones del material original no vayan mucho más allá de retocar sus apartados técnicos, resulta vergonzoso e innecesario. Los efectos especiales de la trilogía original fueron en su momento mucho más que revolucionarios: fueron mágicos. Se trata de una proeza de entusiasmo e imaginación que lo normal sería mostrar con orgullo, y no esconderla tras una pantalla de colorines digitales que no sorprenden a nadie a estas alturas. Tampoco me gustaría estar en la piel de quien, participando en unas películas tan míticas como éstas lo son, vean que sus personajes son literalmente borrados en esta nueva edición. Frente a esto último sólo habría que apelar a una mínima sensibilidad personal.

Recomendada a quienes de pequeños se batían en duelos con palos de neón por una causa justa, y volverían a hacerlo. Puntuacion