Ficha

País

USA

Año

2004

Título original

Collateral

Duración

120min

Dirección

Thomas Mann

Guión

Stuart Beattie

Reparto

amie Foxx, Tom Cruise, Jada Pinkett-Smith, Mark Ruffalo, Peter Berg

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Crítica de Collateral
Autor: malabesta
Fecha: 2004-10-13.
Póster Collateral

Collateral

Digerido por malabesta

Tom Cruise intenta quitarse el estigma de mal actor que injustamente pende sobre él, no porque sea un actor maravilloso, que no lo es, sino porque es un actor cumplidor, que a casi cualquier papel que se enfrente, por diferente que sea el registro, puede al menos resultar creíble. Compárenlo ahora con otros pilares del cine actual, como Robert De Niro o Gary Oldman, actores absolutamente monocordes y/o histriones histéricos. Y ahí los tienen, aclamados por crítica y público.

Y uno de estos intentos, decíamos, viene a ser "Collateral", en el que rompe su imagen tradicional para pasarse al lado oscuro del guión. A pesar de que el papel no fue pensado para él ni tampoco fue el primer actor al que se le ofreció (Russell Crowe, Edward Norton y Colin Farrell lo rechazaron por diferentes motivos) bien es cierto que se adapta a él como un guante. Se trata de Vincent, un despiadado asesino que, para una apretada noche de trabajo, recluta como transporte a Max, un amigable taxista interpretado por Jamie Foxx (otro hombre salido del "Saturday Night Live" en un papel dramático) con muy buenos resultados, aunque no pueda evitar caer en ciertos lugares comunes de la mayoría de actores negros, lo que a veces le resta un poco de peso. Numerosos son los actores/actrices conocidos que pasean por la película en papeles más que secundarios, y por lo tanto no los citaremos a todos. Sólo nos detendremos en el alarmante caso de Javier Bardem. Si mucho alardeó de que había resistido las tentaciones del demonio occidental rechazando participar en "Minority Report", a las órdenes de Spielberg, en el mucho más que digno papel que le dió el empujón definitivo a Colin Farrell, ahora nos sorprende en un alarde de coherencia profesional participando en un miserable papel de cuarenta segundos más o menos, en una película de poco calado y haciendo gala de un inglés (recurrí a la versión original) propio de alguien que se ha leido sólo dos fascículos de Home English, pero que tiene las tapas de regalo. No se apuren, en la versión doblada seguramente él mismo se ponga voz, así que el esperpento sobrevivirá muy probablemente al cambio de idioma.

La otra gran estrella de la película es su director, Michael Mann, que lejos de sus anteriores y muy espectaculares producciones, rueda casi toda la película con cámara digital, supongo que en un intento de darle un cierto aire de reality-show, quizá, pero también sin duda para facilitar la acción, que gran parte del tiempo transcurre en el interior de un taxi. Fuera de este detalle, la película está filmada con más artesanía que arte, y probablemente no trascienda demasiado, no sólo por su dirección, sino también porque su guión no sorprenderá a aquellos visitantes habituales del cine. Un thriller flojo, que equilibra ciertos patinazos en la historia dándole algún giro interesante que recuperan a tiempo el interés del espectador.

En fin, una película que ni mata ni engorda, a la que hay que acercarse con cierta predisposición. Todos los que entren convencidos de que Cruise es muy mal actor, saldrán idénticamente, pero desengáñense, cumple perfectamente su papel. Recomendada para todos aquellos que, en conducción urbana, una o más veces han mentado a la madre de algún taxista.

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