Ficha

País

USA

Año

2004

Título original

Exorcist: the begining

Duración

114min

Dirección

Renny Harlin

Guión

Alexi Hawley

Reparto

Stellan Skarsgard, James D'Arcy, Izabella Scorupco, Remy Sweeney, Renny Harlin

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Crítica de El exorcista: el comienzo
Autor: bronte
Fecha: 29/10/2004.
Póster El exorcista: el comienzo

El exorcista: el comienzo

Digerido por bronte

Se entiende que cuando a mediados de los setenta se estrenó "El exorcista", la cosa fuera conmocionante. Nunca antes se había visto algo así. En realidad el tema de los exorcismos no era demasiado habitual en el cine, y los pocos antecedentes fílmicos no habían sido tratados de manera tan espectacular, grosera y bílica. Ahora la cosa ha cambiado. No hace falta más que poner la televisión a las seis de la tarde, o presenciar uno de los numerosos debates "intelectuales" que nos ofrece la caja tonta a base de gritos, insultos y escupitajos para ver poseídos vomitones por doquier.

Con esto quiero decir que tratar este tema tiene su complicación. En esta línea todo suena a desfasado porque ya hemos visto de todo, y algo tan simple como unas lentillas "ácidas", podía ser muy efectivo en los setenta, pero hoy en día no pasa de la calificación de cutre y hasta hortera. Otra de las dificultades de este tipo de historia es que por requerimientos básicos del mercado, cada vez tienen que ser más simples, porque la ignorancia sobre cultura religiosa es como un jinete del apocalipsis que avanza arrasando los campos de maíz, y por lo tanto cada vez se puede jugar menos con los símbolos o significados ocultos, so pena de que al espectador medio le dé una embolia ante la incapacidad de entender nada.

Por eso en principio parecía una buena idea lo de la relacionar el concepto satanismo con el nazismo. Y no porque lo diga yo, sino porque cualquier estudioso del tema coincidirá en afirmar que pocas cosas ha habido tan "satánicas" en la historia del mundo como el nacional-socialismo. Y no sólo por la afición de los nazis a las ciencias ocultas o el culto al demonio, sino también porque el objetivo de su "filosofía" traspasaba la mera dominación del mundo. Lo que querían los nazis más bien era dominar la propia naturaleza humana. De ahí que el puro concepto del "mal", más allá de formas religiosas o de la iconografía cristiana sea más que aplicable a pasajes de nuestra historia más cercana.

Por ello la película empieza bastante bien. Sin embargo, como de todos es bien sabido, los avatares de "El exorcista: el comienzo", con sus tres directores, sus re-rodajes, y su aumento final y postizo de sangre y violencia acabaron por desvirtuar una planificación inicial que se adivina inteligente e incisiva. El "mal" late en la película como la capacidad de los seres humanos para infligirse sufrimiento los unos a los otros, como la capacidad para llegar a la propia destrucción masiva, aunque sea a base de quijadas. Pero parece ser que había que poner a alguien con lentillas fosforito diciendo muchos tacos, y con la cara que pareciera un pan mohoso. Así que tampoco nos salvamos en ésta. Lo que pasa es que en esta ocasión no creo que le cause miedo a nadie.

He de reconocer, sin embargo, que si alguien está poseído en esta película ese es Remy Sweeney, un niño de unos ocho años, que pese a su nombre, yo diría que debe de ser español. Lo digo por lo malo que es. Seguro que dentro de nada lo vemos de protagonista en "El inquilino". Si la salsa de tomate y las pústulas ya molestan bastante a nivel cinéfilo, ver a ese niño temblando como un metrónomo loco, se convierte en bastante trabajoso para la vista. Afortunadamente para compensar, tenemos por ahí a Stellan Skarsgård, que este sí que no debe de ser español, y que interpreta al Padre Merrin y que no Carrasclás. En sus ojos es perfectamente posible que un hombre pierda la fe después de ver determinadas cosas. También está Izabella Scorupco, que a ésta le ha tocado la peor parte. Las cosas como son.

Lo que está claro es que Renny Harlin está gafado. Parece mentira que un director tan competente tenga tan mala suerte, que como esto siga así, va a haber algún fan que intente atropellarle. La cosa no es para ponerse tan poseídos como se han puesto algunos, aunque pudiera parecer que es lo procedente. "El exorcista: el comienzo", no es la mejor película del año, sobre todo porque utiliza demasiado recurso de la serie B, en la serie A, y eso, o se está en estado de gracia (cosa difícil con el demonio por ahí rondando) o no suele salir bien. Pero con todo es una película entretenida, con un empiece meritorio, y que no hace sentir que te han atracado en la taquilla del cine.

Así que recomendada para gente con habilidad para cazar moscas. Los estudiantes de la LOGSE no pillarán esto último.

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