Ficha

País

USA

Año

2004

Título original

Resident evil: Apocalypse

Duración

94min

Dirección

Alexander Witt

Guión

Paul W. S. Anderson

Reparto

Milla Jojovich, Sienna Guillory, Oded Fehr, Sandrine Holt, Sophie Vavasseur

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de Resident evil: Apocalypse
Autor: malabesta
Fecha: 04/11/2004.
Póster Resident evil: Apocalypse

Resident evil: Apocalypse

Digerido por malabesta

Antes de entrar a ver esta película, hágase esta sencilla pregunta: ¿le gustan las películas sobreabundantes en tiroteos, con exceso de mujeres con defecto de ropa? Si la respuesta es sí, puede seguir leyendo la crítica y decidir luego ir o no a ver la película. Si responde no, mejor ni vaya a ver la película ni siga leyendo. Le recomendamos actividades más reconfortantes como la donación de dinero a causas perdidas (léase nosotros).

"Resident evil: Apocalypse" viene a contar cómo la malvada Umbrella Corporation (el nombre de por sí ya da miedo) libera, por accidente, su terrible T-virus en medio de una ciudad, convirtiendo a gran parte de sus habitantes en zombies que, oh sorpresa, se dedican a pasearse por ahí, torpes y lentos, a la espera de poder saciar su hambre de carne humana. Para entra más en profundidad en la historia, basta decir que recicla la saga de "Alien" de una manera sonrojante y la pasa por el tinte de una adaptación de videojuego, pero yo no me lo creo. Los parecidos son tantos y a tantos niveles que yo supongo que Ridley Scott se estará revolviendo en su tumba, si es que le gusta dormir en una. Por partes: primeramente, tenemos a la única superviviente conocida de un accidente biológico, que es retenida por una supercorporación como sujeto de experimentos. Dicha empresa insiste además en seguir investigando en el T-virus, llegando incluso a usarlo para modificar genéticamente a la protagonista, dotada ahora de fuerza, velocidad, resistencia a la lycra ajustada y mala leche sobrehumanas. Cuando el accidente se repite, será reactivada para volver a enfrentarse a él. Esto ya suena similar. Luego está el hecho de que alguno de los zombies (pues eso produce el misterioso virus en fuga) tenga por costumbre trepar por las paredes, hacer ruidos siseantes, babear y atacar a sus víctimas en ambientes claustrofóbicos.

Si se limitase a copiar a "Alien", a lo mejor no era tan mala. Pero el caso es que luego mete cosas de cosecha propia. La primera y más flagrante es el hecho de que el trio de damas protagonista (Milla Jojovich, Sienna Guillory y Sandrine Holt), con cargos de seguridad de mayor o menor responsabilidad todas ellas, parezcan haber sido contratadas por el jefe de recogepelotas del Open de Madrid. No sólo eso, sino que su idea de ropa cómoda para el combate implica tops ajustados (incluido el siempre confortable y deportivo escote palabra de honor), pantalones cortos y ceñidos y/o redecillas. Por no mencionar el desnudo gratuito (y horrible) con el que Milla Jojovich se nos muestra como la Venus saliendo del charco. El contrapunto masculino principalmente lo da Oded Fehr, en calidad de agente de las fuerzas especiales. Grandes son las frases que conforman su personaje, con perlas como "Estoy sin munición", "dispárales a la cabeza", "¡Eh, eh!" y "No tengo más munición". Pero no es que se ensañen con él, es que todos los personajes son así; tienen la profundidad de un azulejo y la complejidad de un cordón de zapato. Apenas están perfilados psicológicamente, y cuando el guionista se toma la molestia, lo hace de manera burda e insultantemente evidente.

Las interpretaciones son buenas, en el sentido de que todos ellos trabajan bien las escenas de acción, lo que permite al director cierta holgura al rodarlas, no teniendo que recurrir a remeneos de cámara o a poner a los personajes a pelear detrás de una columna para suplir las deficiencias del protagonista. Todos cumplen en ese sentido, y poco más se le puede exigir, la verdad. Además, el hecho de que Sienna Guillory pueda dar volteretas, puñetazos, codazos y patadas sin que el ya mencionado escote palabra de honor no deje libres sus encantos requiere una concentración y/o unas dosis de grapas/pegamento poco habituales en el cine.

En fin, una película que aspira a mediocre, recomendada sólo para los que nunca hayan visto un zombie, pero sólo como experimento sociológico.

Puntuacion