Ficha

País

UK, USA

Año

2002

Título original

The gathering

Duración

86min

Dirección

Brain Gilbert

Guión

Anthony Horowitz

Reparto

Christina Ricci, Ioan Gruffudd, Stephen Dillane, Kerry Fox

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Crítica de Visitantes
Autor: bronte
Fecha: 2004-11-05.
Póster Visitantes

Visitantes

Digerido por bronte

Supongo que con todos los libros sagrados será lo mismo, pero lo cierto es que cuando más sé, más la biblia me parece algo así como el Aleph. No hay conducta, ambición, debilidad, o deseo humano que no aparezca retratado en el citado volumen. Por eso vengo más que disgustada al comprobar que una historia con un potencial enorme ha sido desperdiciada en un guión nefasto, adornado con un casting lamentable.

El sesgo fantástico-misterioso-terrorífico viene de dado de primera mano por la historia que cuenta Aristóbulo de que una vez Cristo crucificado, un grupo de curiosos se reunió allí por el morbo de contemplar el dolor. La leyenda cristiana adorna esta censurable conducta con una maldición que cayó sobre la citada pandilla, por la cual quedaron condenados a ser testigos una y otra vez de todas las manifestaciones de dolor en el mundo. Hasta aquí en lo que la película se para. Asesinatos, casquería, sangre y destrucciones masivas.

Sin embargo, había mucho más que proponer, y en vez de centrarse tanto en la muerte truculenta, hubiera sido muy positivo fijarse un poco más en todas esas muestras de dolor que tanto nos gusta contemplar. La humllación, el desprecio. No hay más que encender el televisor. Cuando los españoles ríen ante la mofa que se hace de seres anormales en los grandes late-shows... ¿qué diferencia hay con respecto a aquellos que se llevaban el bocadillo para ver trabajar la guillotina? Sólo una diferencia de grado. Tristemente, como el relativismo ha impuesto la idea de que nada está bien ni está mal, el disfrute con estos espectáculos no provoca ninguna reacción ética, y poco a poco se han ido imponiendo como algo normal y admisible.

Decía Martin Luther King que "cuando reflexionemos sobre el siglo XX, no nos parecerá lo más grave las fechorías de los malvados, sino el escandaloso silencio de las buenas personas". Y también de esto habla esta película. De cómo asistimos al dolor sin hacer nada por evitarlo. La tesis del filme es aquella de que es imposible evitarlo, ciertamente, pero al mismo tiempo apunta, al igual que Luther King, que es absolutamente escandaloso que esta asunción moral nos lleve a la parálisis. Por eso la gente vive tan cómodamente sabiendo que hay tantas dictaduras en el mundo, tantas ablaciones, tanta tortura, y por ello, sólo aquellos que, aun asumiendo que el dolor jamás desaparecerá, intentan evitarlo, son los únicos en los que todavía podemos depositar la esperanza.

Todas estas ideas están presentes en este filme. Bien podía haber servido como estudio acerado sobre la naturaleza humana y sobre nuestro presente más bochornoso. Sin embargo, el desarrollo es patético, infantiloide, y Chistina Ricci con su afición a lucir ojitos, y a desencajar las clavículas para que no se le salgan los michelines imaginarios, (sin contar con Ioan Gruffud, que como actor deja bastante que desear), hacen que todo se quede en agua de borrajas de la mala. Eso sin mentar el vestuario de los curas católicos, que es tan estrámbotico y desencajado que bien podría firmarlo David Delfín.

Recomendada entonces para aquellos con rayos x en los ojos. Puntuacion