Ficha

País

UK, USA

Año

2004

Título original

Vanity Fair

Duración

137min

Dirección

Mira Nair

Guión

Julian Fellowes, Matthew Faulk, Mark Skeet

Reparto

Resee Witherspoon, Romola Garai, Rhys Ifans, Jonathan Rhys-Meyers, Bob Hoskins, James Purefoy, Jim Broadbent, Gabriel Byrne

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Crítica de La feria de las vanidades
Autor: malabesta
Fecha: 06/11/2004.
Póster La feria de las vanidades

La feria de las vanidades

Digerido por malabesta

Nueva versión cinematográfica de una obra del prolífico (en versiones cinematográficas) William Makepeace Thackeray, responsable de "La feria de las vanidades", transpuesta a diferentes pantallas ya unas cuantas veces, y también de la novela sobre la que se rodó "Barry Lyndon". Si bien esta última película no le llega ni a los bajos de la casaca a la de Kubrick, al menos se salva de una manera más o menos digna.

La película gira en torno a un tema que parece recurrente en la obra de su autor y en la literatura inglesa del XIX: la rígida estructura social victoriana, leif motiv que da lugar a la comedia (como las de Wilde) o al drama (Jane Austen, por ejemplo). Thackeray da también una visión amarga del tema, en el que la alta sociedad encorseta a los que en ella viven. Ningún desliz se perdona ni olvida, y encima como por aquel entonces no había "Salsa rosa", pues pocas exclusivas se podían vender. En esta obra se narra la historia de Becky Sharp (Resee Witherspoon), una huérfana de clase baja que junto con su amiga Amelia (Romola Garai) pretende entrar a formar parte de la aristocracia inglesa. Ayudada por sus habilidades artísticas, un cierto encanto personal y no poca fortuna se convierte en el Sir Edmund Hillary de la alta sociedad.

El principal problema que presenta es que al pasar de un formato a otro, las variadas tramas que componen la novela se condensan excesivamente, siendo a veces complicado saber de quién es hijo o hermano ese tipo con patillas que acaba de aparecer, lo cual vuelve a relacionar la película con "Salsa rosa". Cierto es también que la directora, Mira Nair (conocida en estos lares por "La boda del monzón"), da su toque Bollywood a la producción, recargándola en exceso y añadiendo los obligados números musicales que le quedan a una película de época como unos revólveres a San Pedro. También se le puede achacar cierta falta de pericia en la dirección de actores, pues su protagonista es capaz de rendir bien en los momentos más dramáticos y de responder a la hora de cantar con la solvencia que casi cualquier actor americano tiene; pero en los momentos mas relajados, interpreta a Becky de manera forzada, estirando demasiado los meñiques, podríamos decir. Los que la vean en versión original, podrán comprobar el trabajo de dicción que realiza, pues es la única no británica del reparto; consigue hacer olvidar este hecho.

Destaca sin embargo Romola Garai, tanto por lo guapa que está como por lo bien que se adapta a su papel. Aunque la presencia de secundarios como Bob Hoskins, Jim Broadbent o el decadente Gabriel Byrne afean casi cualquier actuación que se pueda hacer.

La ambientación y vestuario tienen la calidad que se le pide a una producción de esta magnitud, aunque quizá la mano de su directora se vea en una recarga excesiva, que le da un aire churrigueresco a todo un poco anticlimático. Tampoco aporta nada nuevo en este aspecto la película, recreando los ambientes que ya nos empiezan a ser conocidos a todos: las calles apestosas de las clases bajas, las fiestas en jardines versallescos, etc.

En fin, una película de calidad media, válida para pasar el rato si a uno le gusta la época. Recomendada para famosos "wannabe" y para decoradores de prostíbulos.

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