Ficha

País

USA

Año

2003

Título original

Blizzard

Duración

96min

Dirección

Levar Burton

Guión

Agnes Bristow, Leif Bristow, Murray McRae

Reparto

Brenda Blethyn, Brittany Bristow, Josh Buckle, Whoopi Goldberg

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Crítica de Blizzard, el reno mágico
Autor: bronte
Fecha: 07/11/2004.
Póster Blizzard, el reno mágico

Blizzard, el reno mágico

Digerido por bronte

“Blizzard, el reno mágico” ha sido toda una sorpresa. De corte intensamente clásico, devuelve a las pantallas el espíritu navideño cada vez más perdido en favor de consumismos varios y especiales televisivos lamentables. La película recupera por lo tanto cierto tono capriano que tanto agrada siempre a los niños, y más aun a los niños que los adultos llevan dentro. Y no sólo metafóricamente. Llama la atención la tendencia que últimamente se aprecia en el cine norteamericano de ambientar las historias en los años '40. Más allá de recuperar la hermosa estética que probablemente identificará el siglo XX, parece que también se intenta recuperar aquel ánimo de unión y esperanza, desaparecido en estos tiempos convulsos.

Este filme es sobre todo una lección de narrativa clásica. Al igual que en "La princesa prometida", se parte de la base de un adulto que cuenta a un niño una historia llena de enseñanzas. Es encantador ver como Brenda Blethyn, como es habitual magnífica, juega con el arte de narrar el cuento. Más o menos lo que hace la cinematografía norteamericana, que tan bien sabe cómo alternar la intriga, los clímax y anticlímax para que el espectador no distraiga la atención ni un solo momento. Esto es lo que hará Tía Millie con Jess, una muy disgustada niña porque su mejor amigo se ha mudado. Y para ello le contará la historia de la amistad entre Katie y un reno mágico de la ciudad de Santa Claus. Que aquí tenemos otro de los rasgos de los cuentos tradicionales: la personificación de animales.
Aparte de todo, y aunque sólo fuera por eso, la película da un recital de uno de los placeres cotidianos que el norteamericano medio ha descubierto hace mucho tiempo: el patinaje sobre hielo. En relación a esta temática, se crea toda una trama en la que en la línea más tradicional, se da a entender a los niños que no importa lo que se tiene, sino lo que se es, que lo importante es que crean en sí mismos y que hay que intentar honradamente conseguir los propios sueños. La película también toca obviedades, eliminadas en la literatura infantil actual, tales como que hay personas buenas y personas malas, renos buenos y renos malos. Y sobre todo la idea de que la vida se compone de alegrías y de tristezas, y de que hay que pasar por éstas para llegar a aquellas de manera real. Ignorar las partes feas no causa sino el efecto de la anestesia y sobre todo, no hace no hace que éstas desaparezcan.

"Blizzard, el reno mágico" no sólo discurre por bonitas pistas de patinaje donde niñas con trenzas hacen las más variadas piruetas. También traslada al espectador al pueblo de Santa Claus, que si no me equivoco cae por Laponia, y allí nos ofrece la oportunidad de ver una vez más a ese "caballero" de la interpretación que es Christopher Plummer. Asimismo aparece Kevin Pollack como elfo riguroso, que también los hay. Este último personaje está obsesionado con cumplir las reglas, pero todos en la película descubrirán que no hay regla que valga si no está guiada en el fondo por la bondad. Que es lo mínimo que se le pide a una película "navideña".

Más allá de la historia, y en cuanto al conjunto en sí, el actor LeVar Burton hace una auténtica exhibición de elegancia y "savoir faire" en la dirección, y prueba airosamente que se visto mucho metraje clásico. Sabe cómo sacar las mejores interpretaciones de los niños, y añade los puntos exactos de humor, consiguiendo que Blizzard (cuya voz pone en la original Whoopie Goldberg, con una interpretación más que tierna) no se haga repelente en ningún momento, sino más bien al contrario. Y es que el director ha preferido cargar las tintas en el componente emocional y sensible de la historia. Así que auguro lagrimillas para los niños que aún no hayan mutado en monstruos de liviandad, que ya quedan pocos.

Sólo queda quejarme amargamente de que el título en español sea "Blizzard, el reno mágico" en vez de "Blizzard, la reno mágica", ya que en la versión original queda claro en numerosas ocasiones que es una reno hembra, pero se ve que aun no están preparados para tal grado de emancipación. Yo no sé como cree esta gente que se reproducen los mamíferos. Recomendada entonces para todos aquellos a los que no les dé asco utilizar el género femenino en el lenguaje.

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