Ficha

País

USA, UK

Año

2004

Título original

De-lovely

Duración

125min

Dirección

Irwin Winkler

Guión

Jay Cocks

Reparto

Kevin Kline, Ashley Judd, Jonathan Pryce, Kevin McNally

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Crítica de De-lovely
Autor: malabesta
Fecha: 12/11/2004.
Póster De-lovely

De-lovely

Digerido por malabesta

Biopic musical al estilo del que sobre su propia vida hiciera Bob Fosse en "All that jazz" hace ya veniticinco años. Esta vez el personaje es Cole Porter, gran compositor americano que allá entre los años veinte y los cincuenta dio a luz grandes canciones que han sido cantadas y versionadas hasta la actualidad; el que no se lo crea que vaya a ver la peli. Da igual que se haya vivido en una cueva mirando sombras de una hoguera durante los últimos veinte años. Las canciones sonarán.

Esto implica que el bueno de Irwin Winkler, director de la película, ya tenía medio trabajo hecho. Basta colocar las más conocidas canciones de Cole una detrás de otra para que la película ya sea mejor que la mayoría. Poco más hace que mantener la película cuando no hay música. Además, en un alarde de visión de márketing (entre otras cosas) dichas canciones son cantadas en muchas ocasiones por cantantes profesionales; fíjese usted. En esta época de famosos mercenarios metidos a dobladores, las canciones las cantan Robbie Williams, Elvis Costello, Diana Krall y un largo etcétera, en lugar de poner, qué se yo, a botijeros. Otra gran parte de las canciones las canta Kevin Kline, que interpreta a Porter, y que aunque no tiene una gran voz, la usa con corrección. Suple además esta carencia con su interpretación, muy conseguida en todo momento: no sólo en cuanto a lo comiediesco, para lo que sin duda tiene un don, sino que en lo dramático consigue darle al personaje la vida que se merece.

La respuesta femenina se la da Ashley Judd, su mujer en la ficción, que no sólo actúa bien, sino que además los pocos números musicales que interpreta son probablemente los mejores, no porque sean especialmente espectaculares, sino por la calidad de su canto. Jonathan Pryce también hace gala de sus habilidades vocales; interpreta al narrador de la historia que, ayuda a pasar a Cole el trance de su muerte realizando un montaje musical con su vida, que ambos repasan. No merece la pena entrar en discordia sobre si la película es benevolente o no con el compositor, o sobre si su homosexualidad y su matrimonio es retratado como corresponde. No creo tampoco que la idea sea dar un reflejo veraz de los hechos, sino más bien recrear el personaje, y dar una idea de su personalidad y vida a través principalmente de sus canciones.

Resumiendo, un buen musical, no tanto por su factura como por la calidad de sus canciones. Recomendado para aspirantes a Operación Triunfo y para tarareadores y silbadores.

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