Ficha

País

USA

Año

1982

Título original

An officer and a gentleman

Duración

122min

Dirección

Taylor Hackford

Guión

Douglas Day Stewart

Reparto

Ricahrd Gere, Debra Winger, Louis Gosset Jr., David Caruso

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Crítica de Oficial y caballero
Autor: bronte
Fecha: 15/11/2004.
Póster Oficial y caballero

Oficial y caballero

Digerido por bronte

A nadie sorprenderá que recuerde que cuando "Oficial y caballero" se estrenó en España la crítica unánimemente coincidió en calificarla como "fascista". Básicamente porque en español peninsular "fascista" viene queriendo decir algo así como "chisme" o "chirimbolo". Nadie sabe a ciencia cierta qué significa, pero todo el mundo echa mano de la palabrita cuando no se le ocurre nada mejor que decir. "Oficial y caballero" es la enésima historia de superación personal que ha dado la narrativa occidental. Sin embargo, estar ambientada en el ejército parece que ya fue mérito suficiente como para aplicarle el manoseado calificativo.

Con todo la película se ha convertido en un clásico de los ochenta, y eso es porque tiene dentro bastante más de lo que pudiera parecer a primera vista. En primer lugar el personaje de Zach Mayo, al que se le dotó de un cierto "bagaje" psíquico-traumático, que viene dado por el suicidio de su madre, suicidio que la estructura de la película repite en simetría con el de su compañero Sid. Por otro lado, el crecer en lo que ahora se ha dado en llamar un "hogar desestructurado", con un padre que más que un padre parece una zapatilla, y otras circunstancias que acabarán haciendo de Zach "Mayonaise" un individuo insolidario, incapaz de querer ni de dejarse querer. Y este perfil puede parecer bueno o malo, pero lo cierto es que a nivel de guión está impecablemente mantenido, y no hay una sola frase de este personaje, ni las más funcionales, que no delate esta forma de comportarse.

Así que aquí tenemos al personaje a redimir. La redención llegará de la mano del ejército, que se convierte en su casa, de la misma manera que podría haber venido de la mano de una multinacional churrera. Si se eligió este ambiente y no otro, fue seguramente porque el uniforme de la marina tiene más sex-appeal que el de churrero, con perdón de los churreros, y no porque se intentará inocular ninguna consigna de no sé qué fascismo. Porque ese es otro de los rasgos que hacen de esta película un clásico: la historia de amor. Hábilmente desarrollada, "Oficial y caballero", no sólo cuenta con unos protagonistas "guapos" con todas las letras; además es capaz de ofrecer unas imágenes efectivísimas a nivel de amorío. Y no me refiero sólo a las muy ochenteras, y sin embargo cuidadas a la par que elegantes escenas de sexo, sino también a la potente iconografía romántica que ha llegado a ser parodiada en "Los Simpson", lo cual, como siempre, quiere decir mucho. Ver a Richard Gere vestido todo de blanco subido en su chopper (imagen que después se copiaría en "Top Gun") o la escena final en la que Zach se lleva a Paula de la fábrica de papel, merecen como mínimo un reconocimiento del cinéfilo honesto.

La película utiliza también resortes clásicos, como son el amigo inseparable pero débil, o el anciano duro pero de gran corazón, interpretado por Louis Gosset Jr.(que además se llevó el oscar al mejor secundario), o el restablecimiento final del orden con el premio a los buenos, y el castigo a los malos. Porque si bien Richard Gere y Debra Winger son totalmente honestos en la película, aunque sufran, ambos alcanzarán el amor. Sin embargo, Lisa Blount, fingiendo que está embaraza, y David Keith, fingiendo que no tiene una novia esperándole en su pueblo, serán duramente castigados en el "The End". Él con la muerte; ella con el desprecio, y la no consecución de su sueño. Lo cual me lleva a otro punto interesante de la película: la manera en que están reflejadas las relaciones entre hombres y mujeres. Mientras ellos parecen tratarlas a ellas como meros divertimentos temporales, sin más trascendencia, ellas sólo ven en ellos su pasaporte a una vida mejor. A la mayoría de las mujeres de mi generación esto nos chirría, porque entendemos nuestra propia vida según nuestros propios recursos, sin embargo no hace tanto que las mujeres sólo tenían como solución el casarse para poder "vivir". Con todo, el filme, y esto hay que decirlo, tiene un cierto sesgo machista, porque aquí el único personaje malo es el de Lynette.

El éxito de "Oficial y caballero" también debe entenderse como un recuentro de USA con su propia confianza en sí misma después de lo de Vietnam. Zach Mayo es un hombre que no cree en nada y no tiene valores ni ética de ningún tipo más que la de mirarse al propio ombligo. Pero a lo largo de sus trece semanas de entrenamiento aprenderá que la solidaridad y el compañerismo también deben formar parte de la mochila de un "buen soldado". Por último, esta película nunca hubiera sido lo que es sin el gran tema principal interpretado por Joe Cocker, y que dice aquello de "Love will lift us up where we belong", algo parecido a lo que decía Benavente de "Nada pesará sobre el corazón si sabemos ponerle alas... Entonces él mismo nos elevará sobre las penas de este mundo". Como anécdota de la versión española, ver a David Keith jugando con una baraja francesa mientras canta los palos de la española, y la famosa "doceava" semana... que aún no se han enterado que es "décimo segunda".

Una película muy entretenida, que alegra la vista, y que se puede ver infinitas veces, porque juega con la emocionalidad más básica del espectador. Recomendada por lo tanto para aquellos a los que les gusta ir "blancos y radiantes", y para todas aquellas a las que les guste mirarlos.

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