Ficha

País

Japón

Año

2003

Título original

Chakushin ari

Duración

112min

Dirección

Takashi Miike

Guión

Yasushi Akimoto, Minako Daira

Reparto

Kou Shibasaki, Shinichi Tsutsumi, Kazue Fukiishi, Renji Isibashi

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Crítica de Una llamada perdida
Autor: sensillo
Fecha: 04/01/2005.
Póster Una llamada perdida

Una llamada perdida

Digerido por sensillo

Muchos pensarán que "Una llamada perdida" no es más que “Ringu” con teléfonos móviles. No les faltará razón, aunque resulte una observación un poco tonta. Resulta tentador comparar “Una llamada perdida” con “Ringu”, del mismo modo que podríamos compararla con tantas otras, como “La maldición”, por citar una que también se ha paseado por nuestras salas. Takeshi Miike aparca momentáneamente su personal visión del terror en el cine, y sus visitas a la carnicería de su barrio en busca de vísceras, para asirse a todos los convencionalismos de lo que ya ha madurado en un subgénero del terror.

En todas estas películas, una muerte trágica, normalmente de una mujer, libera una horrible maldición que de alguna manera intenta perpetuar ese horror. En este caso, la maldición viaja a través de la telefonía móvil, que es algo que aquí tenemos ya bastante asumido al haber padecido durante tantos años el monopolio de una compañía de comunicaciones tan simpática y entrañable.

Es un filme de terror, a diferencia de otros parecidos que estaban enfocados a modo de thriller sobrenatural, aunque de esto último también tiene bastante. A decir verdad, tiene mucho de muchas cosas, dando lugar a un resultado heterogéneo que recuerda a esas multicroquetas que reúnen los sabores del menú de toda la semana. Quien no sea demasiado exigente con la armonía del conjunto, seguramente sea capaz de encontrar aspectos de su gusto en esta película. Los que gusten del exceso, se quedarán con la barroca escena del exorcismo televisivo. Lo más logrado, sin embargo, es ese retrato desasosegante de insanas y desequilibradas relaciones afectivas, de esos amores que matan para los cuales Miike parece especialmente dotado.

La película sí es capaz de causar miedo, aunque para ello uno tenga que meterse dentro, lo cual no siempre es fácil. También se puede acompañar a los protagonistas en sus cábalas acerca del origen de la maldición, y hacer una porra con los amigos a tal efecto. Quizás la intriga se haga en algunos momentos demasiado complicada, alejándose de la habitual simpleza del terror, que se vale de explotar sensaciones muy primitivas.

A modo de advertencia, lleven consigo uno de esos sofisticados aparatos de visión nocturna, pues encontrarán profusamente fastidiosas escenas en las que no se ve nada de nada. Me abstengo de sugerir aprovechar la oscuridad para perpetrar fechorías por estar en vísperas de Reyes Magos.

Recomendada a investigadores de lo paranormal, y a ese que me llama al teléfono siempre que estoy en el retrete. Puntuacion