Ficha

País

Alemania, Italia

Año

2004

Título original

Der Untergang

Duración

150min

Dirección

Oliver Hirschbiegel

Guión

Bernd Eichinger

Reparto

Bruno Ganz, Alexandra Maria Lara. Christian Berkel, Corinna Harfouch, Ulrich Matthes, Juliane K÷hler

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Crítica de El hundimiento
Autor: malabesta
Fecha: 21/02/2005.
Póster El hundimiento

El hundimiento

Digerido por malabesta

"El hundimiento" es el polémico relato de los últimos días de la alemania nacional-socialista, contados desde (más o menos) el punto de vista de la secretaria personal de Hitler. La principal baza publicitaria de la película, como pasa muchas veces, lejos de anuncios y demás, es la polémica que se ha montado a su alrededor, sobre si retrata a Hitler de manera demasiado humana o no. En fin; yo no sé qué película habrán visto los que sostienen dicha opinión, pero básicamente el Führer de "El hundimiento", si es necesario retratarlo de manera más cruel, haría falta sacarlo en el afiche de la película con un tenedor asido en la mano derecha y un niño clavado en él.

La historia es más o menos de todos conocida. En 1945 los rusos cercaban Berlín, mientras Hitler se negaba a abandonarlo, hasta terminar muriendo en su búnker. El punto de inicio se marca con la contratación de Traudl Junge (Alexandra Maria Lara) como secretaria del Führer. Así podemos ver la etapa más decadente del régimen nazi; desde varios ángulos: las sucesivas derrotas militares que terminan con la toma de Berlín, el derrumbamiento mental y físico del propio Hitler y la decadencia moral e ideológica de los que le rodean, que por un lado ven como su líder espiritual se ha convertido en un viejo loco mientras que su partido se deshace en deserciones y traiciones. Como buena película basada en hechos reales termina con una sucesión de fotos de los protagonistas y con la narración de lo que han sido sus vidas desde el fin del metraje hasta hoy en día.

En general, todo está narrado con un realismo bastante resaltable. Bruno Ganz da vida a un Hitler viejo y enfermo, que ve (o cree ver) como todo el mundo lo traiciona, como su sueño se deshace y por ello se sume en la paranoia. Esta visión patética del lider implica cierta identificación del espectador con él, reforzada por ciertos detalles humanos que muestra hacia sus colegas de encierro. Pero esto no inhibe el hecho de que sea el mismo Hitler que, en la cúspide de su nihilismo, enarbola frases como "la compasión es un pecado", "sólo los fuertes triunfarán cuando los débiles hayan sucumbido", "sólo me alegro de haber limpiado Alemania de la enfermedad judía", "en esta guerra no hay civiles", etc. Puede que a muchos les parezca un retrato blando, pero a mí me da una impresión de realismo y aproximación bastante aceptable. Hay que destacar sin duda el excelente trabajo de Bruno Ganz, que apechuga con la nada agradable tarea de darle vida. Para la película trabajó la dicción del Führer (Ganz es suízo), así como las enfermedades (Parkinson) que tenía en sus últimos días; su actuación es muy sólida y comedida, aunque a veces cae en un ligero histrionismo. Si bien es cierto que Hitler era también bastante histriónico, hay puntos en los que resulta excesivo.

Julianne Köhler da vida a Eva Braun, cuyo principal papel parece ser dar el contrapunto decadente a la película. Mientras en las calles los niños luchan contra los tanques soviéticos, Eva organiza fiestas en el búnker y se preocupa por el destino de sus joyas. También tienen en la película un importante peso los Goebbels, que están retratados como una pareja de fanáticos, que creen en los ideales del nacional-socialismo más incluso que el propio Hitler, prefiriendo el suicidio antes que el deshonor de un mundo no-nazi. No falta tampoco el nazi "bueno", el Dr. Schenk (Christian Barkel) que se preocupa por la salud de sus conciudadanos por encima de la suya propia, de ideales o de órdenes.

En general parece que el núcleo de la historia se nutre de las memorias de Traudl Junge, que murió en Alemania en 2003, y de las que muchos dudan en cuanto a su veracidad. Lo cierto es que la película se abre y cierra con sendas declaraciones de la secretaria en carne y hueso, explicando sus motivaciones a la hora de unirse al nacional-socialismo y su actitud ante el Holocausto; abierto queda el juicio de las mismas para el que vea la película.

En fin, una película que bien podría pasar por una dramatización de esas que tanto abundan últimamente en nuestras televisiones. Recomendada para todos aquellos que hayan suspendido Historia del Siglo XX, si es que con esto de la nueva educación queda alguno que se haya matriculado. Puntuacion