Ficha

País

USA

Año

1980

Título original

The shining

Duración

146min

Dirección

Stanley Kubrick

Guión

Stanley Kubrick, Diane Johnson

Reparto

Jack Nicholson, Shelley Duvall, Danny Lloyd, Scatman Crothers

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Crítica de El resplandor
Autor: sensillo
Fecha: 03/04/2005.
Póster El resplandor

El resplandor

Digerido por sensillo

Ya han pasado, así a lo tonto, veinticinco años desde el estreno de “El resplandor”. Ha pasado mucho tiempo desde que vi por primera vez esta película y hasta ahora he tenido miedo de volver a verla. No estaba asustado por el maníaco del hacha, sino por la posibilidad de borrar la buena impresión que me había causado el filme en aquel primer visionado. Finalmente el reencuentro con “El resplandor” me produjo una profunda desazón que me tuvo toda la noche en vela pensando: “¿Cómo es posible que por aquel entonces les pusieran a los pobres niños esos pelos?”.

Muchas de las películas de Kubrick me han sugerido siempre una sensación de asepsia como sólo los hospitales saben inspirar. Me puedo imaginar sin mucho esfuerzo a los operadores de cámara y al chaval de los bocadillos en impolutas batas blancas, mientras al director le limpian el sudor con una gasa estéril. “El resplandor” sustituye la mugre o el barroquismo visual tan presente en casi todas las películas de terror por una atmósfera fría de proporciones matemáticas.

Cuenta una historia de fantasmas, basada en una novela de Stephen King, en la que se vuelve a denunciar la ausencia de escrúpulos de los concejales de urbanismo que con tanta ligereza e irresponsabilidad recalifican como edificables, antiguos cementerios indios. No se sabe sin por mala leche o por una industria del exorcismo poco desarrollada, pero los cementerios indios en el cine tienen más peligro que sus contrapartidas nucleares. Para muchos está considerada como uno de los mejores filmes de terror de todos los tiempos, y en su momento fue muy bien recibida por el gremio de fabricantes de pañales. Sin embargo, algunos de los fanáticos de Stephen King, que no son pocos, arremetieron contra ella al considerarla una versión demasiado libre, como todas las adaptaciones de Kubrick, por otra parte. No dejan de ser argumentos bastante pobres, puesto que una película no pretende, o no debería, sustituir al libro.

El escenario en que se desarrolla la película es un lujoso hotel que queda totalmente aislado durante los meses de invierno. En el pasado albergó truculentos hechos y al gerente no se le ocurre otra cosa mejor que contratar a Jack Nicholson, con esa cara de desequilibrado mental que tiene, para que junto con su familia se haga cargo del mantenimiento durante el frío invierno. El espectador más tonto de la sala ya sabe que a Jack, que así se llama también en la película, se le acabarán desincronizando definitivamente los mecanismos cerebrales que se hacen cargo del movimiento de sus cejas, y que la cosa no puede acabar bien. Con ese suspense es con el que juega Kubrick, y hay que tomárselo con mucha paciencia si viene uno acostumbrado a hoteles llenos de adolescentes donde en los primeros cinco minutos de la fiesta ya han muerto media docena de ellos. Así que paciencia y vean la película desde una posición cómoda, que va para largo.

Si bien la novela, por lo visto, incide más en los elementos sobrenaturales, la película subraya por su parte una situación de maltrato doméstico latente que en cualquier momento podía saltar. Hay niños y presencias inquietantes del pasado que se niegan a desaparecer en el olvido, y en definitiva todos esos elementos que parece que tengamos que redescubrir ahora a través del cine de terror oriental. Está muy bien recreada la claustrofóbica atmósfera, y la música colabora en todo momento, estando muy integrada en la película. Si bien reconozco que hace años me causó un mayor impacto, y que desde entonces no veía con los mismos ojos a los simpáticos maníacos que portaban un hacha, es muy posible que ahora haya perdido gran parte de su fuerza.
Pese a su lento desarrollo, no puedo dejar de destacar el uso de algunos trucos de cámara por aquel entonces muy novedosos y habernos legado un par de escenas para el recuerdo.

Recomendada para quienes se quieran reconciliar con los leñadores dementes.

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