Ficha

País

USA

Año

1990

Título original

The adventures of Ford Fairlane

Duración

104min

Dirección

Renny Harlin

Guión

Daniel Waters, James Cappe, David Arnott

Reparto

Andrew Dice Clay, Wayne Newton, Priscilla Presley, Robert Englund

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Crítica de Las aventuras de Ford Fairlane
Autor: bronte
Fecha: 09/04/2005.
Póster Las aventuras de Ford Fairlane

Las aventuras de Ford Fairlane

Digerido por bronte

Nos encontramos aquí ante un misterio sin resolver. ¿Cómo es posible que una película tan mala le guste a tanta gente? Quiero pensar que gusta en España, y que en el resto del mundo obtiene la consideración que se merece: una sonora y estentórea cuchufleta. Pero si sólo gusta en España, un escalofrío frío me recorre la espalda: ¿será por el doblaje? No puede ser. No puede ser que el doblaje nefasto (han leído bien: ne-fas-to) de Pablo Carbonell, concite tanta admiración. ¿Es España un país de sordos? ¿Están incapacitados los españoles para distinguir las inflexiones de la voz? No es sólo que el timbre de Pablo Carbonell, con su retrogusto a caña hueca, sea molesto incluso cuando está acompañado de su propia cara. Es que además su interpretación del detective rocanrolero está a la altura de la que podría haber hecho Gracita Morales, con cofia incluida.

Unos escasos "increíble-ble-bles" no pueden ser redención suficiente para que esta mediocre película haya quedado grabada en la retina de tanto sordo. No digo que la intención no cuente. Pero gracia, tiene muy poca. Es más que sorprendente que numerosas frases de escaso ingenio hayan pasado al acervo popular. Y no es que el diálogo esté mal, que sin dudas es lo mejor de la película. Sino que sin lugar a dudas tiene mucha gracia en inglés, limitándose en español a ser una ristra de groserías y semejantes. No es lo mismo: "Con amigos como tú, ¿quién necesita enemas?", que "With friends like you, who needs enemas?" y creo que este ejemplo es bastante representativo. Pues si el diálogo tiene sus aciertos, incluidas metareferencias, autoreferencias (como todo en la película) y numerosos juegos de palabras, ¿qué es lo que falla?

Podría decir que falla la historia, que es más simple que el funcionamiento de una canica. Pero esto tampoco parece excusa, porque todos sabemos de películas pero que muy simples, que sin embargo son clásicos. También se podría decir que falla el desarrollo de la misma, que sin lugar a dudas falla. Todo parece desangelado en este filme. La dirección es lamentable. Cada personaje está a lo suyo. No hay correlación entre las escenas. La interpretación es bastante calamitosa. Y no voy a reseñar a ninguno, porque ninguno está peor que otro. Esta es una película para los "fanes" de Andrew Dice Clay, un "stand-up comedian", que sin lugar a dudas parece que está en otro planeta. Y no digo esto como un cumplido. Al parecer es la única persona censurada de por vida en la MTV. Con lo cual ya uno se puede dar cuenta del tipo de humor de este hombre. Su grito de guerra es un característico "ooh", que los poseedores del dvd podrán "disfrutar" en versión original, y que, siendo lo mejor de la película (o al menos eso dicen), no se percibe en español. Así que ya me contarán.

Luego están las escenas lacerantes, como la de la hermandad femenina. Y aquí no cuela que sea una parodia de las películas ochenteras de estudiantes. Ni una parodia, ni un homenaje, ni nada por el estilo. Dejémoslo en otra excusa para sacar carne. Y quiero hacer aqui un inciso para decir que en esta película no sólo aparece Priscilla Presley, sino también Robert Englund, a quien la masa conoce por ser "Freddie Kreuger", pero que los iniciados reconocemos por ser el lagarto bueno de "V". Es una película serie B, casi Z, que suelen tener su encanto, sin embargo, de todo el metraje sólo se salva la secuencia en la que se desploman por el Capitol Records Building de Los Ángeles. La historia, para quien lo quiera saber, trata de un detective, muchos roqueros, groupies, unos cds llenos de datos imprescindibles y un vestuario hortera de campeonato.

La típica película que lo tiene todo para ser un clásico y que sin embargo falla debido a que todo el reparto, desde el director, hasta el que llevaba los bocadillos, estaban en un completo estado de desgracia. Recomendada para los fanáticos de lo "quiche" que no de lo kitsch. Que aún hay clases.

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