Ficha

País

Japón

Año

1988

Título original

Akira

Duración

124min

Dirección

Katsuhiro Otomo

Guión

Katsuhiro Otomo, Izo Hashimoto

Reparto

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Crítica de Akira
Autor: sensillo
Fecha: 25/04/2005.
Póster Akira

Akira

Digerido por sensillo

La película que abrió las puertas de occidente al anime y al manga como pasto para adolescentes, después de productos infantiles como “Heidi” o “Marco”. Por aquel entonces el paisanaje aún no estaba acostumbrado al cine de animación para adultos, y tras las proyecciones se podían ver bastantes caras de estupor de los papás y las mamás que llevaban a sus hijos. Todos sabemos lo impresionables que pueden llegar a ser los papás.

“Akira” es una violenta y oscura fantasía de ciencia ficción en la que se dan cita gran parte de los temores y angustias de Otomo y de muchos japoneses: la guerra, los peligros de la tecnología, la pérdida de los valores tradicionales y el no saber qué hacer con los jóvenes. Sólo faltaba Godzilla. Vista hoy, el público occidental podrá recordar que los japoneses guardan en su memoria un par de zonas cero y que tampoco son ajenas a ellos las legiones suicidas del “Osama, mátanos”, en un tonto intento de autodestrucción cultural.

Adaptación del interminable cómic homónimo, parece más preocupado en aprovechar las posibilidades técnicas que ofrecía el ordenador antes que en explicar muchos puntos oscuros, lo que ocasionó que muchos salieran del cine al kiosko en busca de una explicación o con cara de haber visto la película codificada. Hoy en día es un filme de culto, supongo que principalmente gracias a aquellos que fueron a alegrar el negocio del kioskero.

Tras la tercera guerra mundial, en un futuro que para nosotros ya ha pasado, la ciudad de Tokyo es destruida y treinta años después se levanta encima de las ruinas la decadente ciudad Neo-Tokyo. A través de sus calles corren bandas de motoristas adolescentes, emulando a las huestes de Atila. Entre los protagonistas figura un chico, blanco de todas las burlas, quien tras un encuentro con el señor Galindo de Crónicas Marcianas comienza a desarrollar unos terribles poderes y una mala leche considerable.

Dentro del habitual y recurrente discurso antibelicista de Otomo, sorprende bastante encontrar el personaje del coronel bigotudo que, tras protagonizar un golpe de estado contra el corrupto gobierno, no es que salga moralmente muy mal parado. Tampoco deja de tener su punto de ironía el hecho de que el mensaje tecnófobo encuentre tan buen acomodo en una animación que de manera tan profusa exprime las posibilidades de la era de la informática.

En general, es más sencillo tratar de disfrutar “Akira” a través de los sentidos que intentar entrar de lleno en el argumento. Comenzando muy bien, a medida que avanza va mostrando más desidia por contar cosas, limitándose a mostrar. Sin embargo consigue una angustiosa atmósfera muy lograda, ayudada por una banda sonora que sabe estar en su lugar. Visualmente precursora, ha servido de inspiración para infinidad de trabajos posteriores, por lo que merece la pena verla aunque sólo sea por curiosidad, siempre y cuando queramos pasar por alto una narración chapucera y forzada y esa manía que tiene Otomo de poner en boca de sus personajes discursos pseudofilosóficos con tanta solemnidad como falta de profundidad real.

Recomendada para los que se automedican ante la aparición de tumores gigantescos.

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