Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

The island

Duración

136min

Dirección

Michael Bay

Guión

Caspian Tredwell-Owen, Alex Kurtzman, Roberto Orci

Reparto

Ewan McGregor, Scarlett Johansson, Sean Bean, Steve Bsucemi, Djimon Hounsou

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de La isla
Autor: malabesta
Fecha: 08/05/2005.
Póster La isla

La isla

Digerido por malabesta

Nuevo intento de Michael Bay de asaltar las taquillas mundiales, esta vez amparado en esa ciencia-ficción próxima de productos como "Minority report" o "Paycheck", nos vuelve a entregar la típica película pensada para ocupar muchas estanterías en el Blockbuster.

La idea de la que parte no es mala, e incluso tiene una cierta profundidad filosófica: una corporación se dedica a clonar a sus clientes para ofrecerle un seguro de vida, pues de sus clones obtendrán transplantes, etc. que les permitirán prolongar su existencia. Todos estos clones conviven en una especie de comuna en la que, creyendo que un cataclismo ecológico ha arrasado con la vida en la superficie terrestre, llevan una vida cómoda en la que todo se les da hecho, a medias entre los eloim de "La máquina del tiempo" y la gente de "THX1138", con el único aliciente de una lotería semanal que transporta al ganador a La Isla (no es un reality show), el último reducto habitable de la superficie, con el fin de que desde allí comiencen a repoblar el mundo. Lástima que uno de ellos, Lincoln Seis Eco (Ewan McGregor), que sufre de esa enfermedad mortal en los gatos, empieza a husmear y acaba por descubrir la verdad detrás de todo el montaje, así que acompañado de su amiga Jordan Dos Delta (Scarlett Johansson) decide escapar.

A la vista de esto, uno puede pensar en las implicaciones y lecturas científicas, con el tema de la clonación comercial, éticas, con el trato y sacrificio de los clones en arras de la supervivencia de un cliente, o incluso filosóficas, como el cuestionamiento y posterior negación de la realidad como tal (tan común últimamente en el cine)... Pero no se engañen. Es una película de Michael Bay, así que tras una primera hora prometedora, en cuanto uno se da la vuelta allí empiezan a volcar coches y a dar vueltas de campana, rodeados de explosiones y disparos. Así que en cuanto los protagonistas dejan el complejo, el antagonista pasa de ser Merrick, el psicólogo/médico (Sean Bean) y lo pasa a ser Albert Laurent (Djimon Hounsou), un agente de seguridad rodeado de su alegre banda de alopécicos violentos. Este cambio marca también uno en el cambio de la película: de las discusones pseudofilosóficas sobre la realidad y la naturaleza de los sueños que Lincoln tenía con Merrick se pasan a los tiroteos y persecuciones con los que se comunica con Albert Lauren, por lo que la parte más interesante te la película se va al traste y sólo queda una entrenida sucesión de tiros y explosiones, para lo que, hay que reconocérselo, Michael Bay tiene mucha mano.

Eso sí, por ser una película de acción, para disfrutarla hay que entrar en ese estado de incredulidad suspendida necesario para tragarse todas esas increíbles casualidades que permiten a Ewan McGregor sobrevivir a las más barrocas situaciones, alimentadas únicamente por el espíritu del más difícil todavía que parece mover el cine de Bay.

El reparto está cuajado de actores de relumbrón: Ewan McGregor, Scarlett Johansson, Steve Buscemi, Sean Bean, Djimon Hounsou (lo recordarán de "Amistad", "Gladiator" o "In America") o Michael Clarke Duncan (el tío enorme de "La milla verde"), todos ellos en papeles muy menores, que poco más requieren que sonreir mucho (cosa que a Ewan no se le da muy bien, con esa dentadura de color cartón que tiene) y hacer unas cuantas piruetas.

En fin, una película que pudo ser mucho más que puro entretenimiento, pero ahí se queda, que no es poco. Recomendada para células madre. Puntuacion