Ficha

País

Francia, Italia, España, UK

Año

2004

Título original

Arsène Lupin

Duración

125min

Dirección

Jean-Paul Salomé

Guión

Maurice Leblanc, Jean-Paul Salomé

Reparto

Romain Duris, Kristin Scott Thomas, Pascal Greggory, Eva Green

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Crítica de Arsène Lupin
Autor: sensillo
Fecha: 09/05/2005.
Póster Arsène Lupin

Arsène Lupin

Digerido por sensillo

En esta página tenemos muy presente nuestra labor de servicio social, hasta el punto de ver entera “Arsène Lupin” para poner sobre aviso a espectadores aventureros e incautos.

Producción francesa de holgado presupuesto que si por algo podría ser innovadora y revolucionaria en la filmografía gala es por el hecho de no haber incluido en sus créditos ni a Jean Reno ni a Vincent Cassell. En su lugar, encarna al ladrón de guante blanco Romain Duris, con aspecto de haber bajado recientemente de agrestes montañas y encontrarse algo perdido dentro de tanto lujo y exquisitez.

Amenaza con convertirse en la carta de presentación de una serie, o plaga, sobre un ladrón que socializa el dinero de los más pudientes redirigiéndolo a su propio bolsillo. Al margen de presentar al ladrón de manera menos antipática, qué duda cabe que es más lucrativo robar a la aristocracia que a los críticos de cine. Al igual que pasaba en “El pacto de los lobos”, se toman la licencia de incluir escenas de artes marciales de una manera un tanto anacrónica, con la salvedad de que en este caso no interviene Marc Dacascos y las peleas deslucen mucho. Para tan poca cosa hubieran hecho el mismo servicio los pescozones de Bud Spencer.

El guión propone una búsqueda del tesoro que tan entretenidos resultados da habitualmente, mezclado con una oscura conspiración antirrepublicana y pequeñas dosis de fantasía. El problema es que las pistas y situaciones que llevan al protagonista de un lado a otro parecen obra de unos guionistas en plena resaca, y todo apunta a que Lupin usaba chuletas. Los malos, por su parte, debían ser capaces de no perderle la pista al protagonista usando el mismo fraudulento sistema o porque ya se habían visto la película. En todo caso, un constante poner a prueba la credulidad del espectador. Da la impresión de que toda la historia se escribió a boli, improvisando y sin marcha atrás.

Hay muchos asuntos mal explicados, personajes que aparecen sin dar ninguna explicación y la sensación, en definitiva, de que todo la película corre desorientada, huyendo hacia no se sabe dónde. Lo mejor de estas lagunas es que no llegan a evolucionar a incoherencias, que es a lo que deriva todo lo demás sobre lo que se da una mínima explicación. Sin duda alguna se apreciará mejor en la televisión, donde el espectador despistado pueda llegar a culpar erróneamente a los numerosos cortes publicitarios de encontrar tan deshilvanado este desbarajuste.

La factura visual es correcta, aunque en ocasiones puede llegar a aparecer un poco rancia, como si hubiese sido rodada hace unos años. No se pretende innovar en este aspecto ni jugar con imposibles colores, tan del gusto de un determinado cine francés.

Si van a verla, no dejen pasar por alto la primera secuencia de latrocinio, antes de los créditos iniciales. Se produce en la taquilla.

Recomendada para cabreros de la jet.

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