Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

Star Wars III: Revenge of the Sith

Duración

140min

Dirección

George Lucas

Guión

George Lucas

Reparto

Hayden Christensen , Ewan McGregor, Natalie Portman, Ian McDiarmid, Frank Oz

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Crítica de Star Wars III: La venganza de los Sith
Autor: malabesta
Fecha: 2005-05-17.
Póster Star Wars III: La venganza de los Sith

Star Wars III: La venganza de los Sith

Digerido por malabesta

Tercera y presunta última entrega de la mayor saga del cine de los últimos tiempos, que sin duda recupera el espíritu de la trilogía original, desplazando sin duda a "El retorno del Jedi" de "La sagrada trilogía", como se la conoce por ahí.

Lucas recupera el tono dramático de la trilogía de Luke Skywalker y compone la única película de "Star Wars" que no es para todos los públicos. Esto ya da una pista de por dónde van los tiros.

Cierra la trilogía de Anakin Skywalker, que aunque sigue apareciendo en las siguientes entregas, ya no será la fuerza motora de la historia, pasando el testigo a su hijo. Si en la trilogía original teníamos "Una nueva esperanza", que narraba el despertar de la República Rebelde de la mano de los gemelos Skywalker, "El imperio contraataca" en la que se desarrollaba el conflicto máximo Imperio/rebeldes personalizado también en el enfrentamiento Luke/Darth Vader y "El retorno del Jedi" en el que el triunfo final de Luke marca la caída del Imperio, esta nueva trilogía invierte los términos pero sigue la misma estructura. Así tenemos "La amenaza fantasma" que cuenta la aparición del peligro de los Sith, "El ataque de los clones" en la que se desarrolla el enfrentamiento de la República y los separatistas, a la vez que Palpatine consigue el status de canciller supremo (lo que marca su triunfo) y comienza el camino al lado oscuro de Anakin a traves de las dos figuras femeninas cuya pérdida lo terminará por convertir en Lord Vader. Así, por último "La venganza de los Sith" (uno de los títulos provisionales de "El retorno del Jedi" fue "La venganza del Jedi", cosa que marca aún más los paralelismos) cierra el ciclo con la caida republicana, la disolución del senado y el exterminio de los Jedi a manos del nuevo campeón del Imperio, Darth Vader.

Entrando más en detalle, la película se centra sobre Anakin Skywalker (Hayden Christensen), que se aleja de los Jedi, presa de sus sentimientos incontrolables (su amor por Padme, interpretada por Natalie Portman), para caer en el lado oscuro, embaucado por el Emperador Oscuro, Darth Sidious (Ian McDiarmid); aunque estos mismo sentimientos (aunque ahora será el amor paterno-filial) serán los que también lo acabarán por devolver al lado luminoso de la fuerza. Su maestro Obi-Wan (Ewan McGregor) no perderá la fe en él hasta el final, que los enfrenta a ambos en un duelo a muerte que compone el clímax interpretativo de la película (y yo diría que de la saga), cuando Obi-Wan le increpa a Anakin su traición.

Porque al contrario que en ocasiones anteriores, Hayden en esta película se comporta. Aunque al principio parezca que sigue con el tono actoral endeble del que hizo gala en el Episodio II, a medida que la historia avanza y se acrecenta su maldad, su adecuación al personaje es cada vez mayor. Si como adolescente confuso nunca llega a convencer, hay que decir que como Jedi fracasado es casi perfecto, con ayuda del muy buen maquillaje, todo hay que decirlo. Por el contrario, Natalie Portman no acaba de funcionar, y en general entre ella y el doblaje intentan sabotear la película.

Recupera también el tono aventurero y emocionante que había perdido Lucas, sin duda gracias a la colaboración de Steven Spielberg como supervisor de combates y batallas, y ayudados por los efectos especiales (que demuestran que ILM, desde los tiempos de las maquetas de plástico y los asteroides de patata, ha seguido haciendo lo mismo: innovar; si no me creen miren a Yoda). Además, pierden ese aire de relleno innecesario y supérfluo que tenían en las otras dos películas y se integran muy bien en la historia.

La ambientación es también muy destacable: los uniformes, las naves, las armas, etc empiezan a parecerse mucho a las de la trilogía siguiente, pero mientras en aquella todo parecía viejo y gastado (esas naves rebeldes, ese Halcón Milenario) aquí todo está brillante y reluciente. Mucho disfrutarán sin duda (incluso más que leyendo esta página) los más fanáticos seguidores, para los que sin duda está hecha gran parte de la película, comprobando cómo se encajan las piezas y se presentan a muchos personajes de relevancia posterior. Pero sin duda el momento que más disfrutarán y que para mí compone el clímax de la saga, es la conversión de Anakin en Vader en el momento en el que se cierra el casco sobre su cara (lastimosa) y se oye, en maravilloso Dolby Surround THX esa respiración metálica, auténtico icono de la cultura moderna.

Pero no todo va a ser bueno. Hay cosas que hunden un poco a la película. El doblaje español, especialmente el Emperador y el momento estelar de Constantino Romero, es bastante defectuoso. Las escenas de Padme y Anakin siguen sin funcionar, y sólo cuando se separan despega la película. Y luego tenemos detallitos menores: cuando el emperador bautiza a Darth Vader, lo hace como con cparicho. Yo me imagino que uno de los mayores villanos de todos los tiempos se merecía un nombre con un poco más de historia (especialmente cuando Vader significa padre en holandés). Luego también está el tema de que Hayden no es David Prowse, (que medía más de dos metros) por lo que al ponerse el casco de Darth Vader recuerda casi más al Cascoscuro de "La loca historia de las galaxias" que al Lord original.

En fin, resumiendo: una digna predecesora de la trilogía original, que es mucho. Recomendada. Puntuacion