Ficha

País

USA

Año

1967

Título original

Barefoot in the park

Duración

104min

Dirección

Gene Saks

Guión

Neil Simon

Reparto

Robert Redford, Jane Fonda, Charles Boyer, Milderd Natwick, Herb Edelman

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Crítica de Descalzos por el parque
Autor: bronte
Fecha: 17/05/2005.
Póster Descalzos por el parque

Descalzos por el parque

Digerido por bronte

El cine americano suele tirar bastante de textos teatrales para hacer sus películas. Haber tenido un éxito en Broadway prácticamente asegura el ser llevado antes o después a la pantalla. Siento tener que hacer la comparación, pero tener un éxito en el teatro español, es algo casi inédito, y de darse la rara circunstancia, más raro es aun que a algún cineasta se le ocurra aprovechar el filón, o por lo menos así ha venido siendo en los últimos treinta años. Existen casos aislados como los de José Luís Alonso de Santos, Ignacio del Moral, y alguno más y pare usted de contar. Para las personas de bien este "divorcio" sigue siendo incomprensible, pero en general, todo lo que pasa en el "mundo teatral/audiovisual español" es incomprensible.

El filme que ahora nos ocupa, "Descalzos por el parque" de Gene Sacks, corresponde a uno de esos casos. Primero una exitosa obra en Broadway, no tuvo que pasar ni un lustro para que se llevara a la gran pantalla. El padre de la criatura es Neil Simon, un dramaturgo venerado al otro lado del Atlántico, no sólo por su calidad como escritor, sino por su capacidad para hacer reir, habilidad que los estadounidenses valoran por encima de todo. Otra cosa que resulta incomprensible en España, el asco que se le tiene a la gente que hace comedia, y sino asco, por los menos sí la consideración de artistillas de segunda. Si no, no se entiende que aquí haya tal saturación de dramas, y que cuando alguien saca algo gracioso de manera efectiva, falte tiempo para tildarlo de "casposo" y otros calificativos cercanos.

Neil Simon es asimismo el autor de "La extraña pareja" (también dirigida por Gene Sacks), gran película protagonizada por Walter Matthau y Jack Lemon, y obra representada durante largo tiempo en Barcelona por Paco Morán y Joan Pere. Es un decir, vamos, porque cuando yo la vi, aquello ya estaba tan degenerado, que la autoría del Señor Simon debía de estar en el título y en poco más. En "Descalzos por el parque", la obra original se ha respetado en su mayor parte, más que nada porque es el propio Neil Simon el autor del guión, y como resulta que también es guionista, además de dramaturgo, se supone que sabría lo que estaba haciendo.

Así que en esta película nos encontraremos los rasgos inequívocos de su autor: pocos personajes encuadrados en ámbitos urbanos, que a través del diálogo ágil y chispeante, y de una supuesta simplicidad argumental, repasan grandes problemas del hombre contemporáneo, sin renunciar en ocasiones a la situación cuasi farsesca. Y que a gusto me he quedado. En "Descalzos por el parque" se nos cuenta la historia de dos recién casados, y de cómo su pasión inicial da lugar a roces en la convivencia diaria. Dicho así puede sonar a ladrillo, pero créanme que la obra tiene tratamiento de comedia ligera y que su principal intención, de comienzo a fin, es la de divertir. ¿Lo consigue? Tengo que reconocer que yo recordaba esta película en tonos bastante grises, pero un nuevo visionado, quizás por efecto de comparación con lo que estamos obligados a ver ahora, ha elevado su posición en mi estima. A todos aquellos que se animen a repasarla, les sugiero que comparen el juego verbal, las dobles intenciones de los diálogos y en general, el ingenio de todo lo que se dice, con los textos que hoy en día nos cuelan en las películas y entenderán a que me refiero.

El filme, sin ocultar en absoluto su origen teatral, tiene dos partes diferenciadas; una primera en la que se nos presenta a los personajes, la pasión incontenible de los amantes, la madre de ella, y el nuevo vecino de ambos, y que transcurre básicamente por los caminos de la comedia rápida, y una segunda parte en la que Jane Fonda y Robert Redford (quien por cierto ya había interpretado el papel en Broadway) discuten, llegan al borde del divorcio, y al final se reconcilian. Esta segunda parte también tiene un tratamiento cómico, pero eso no evita que, en mi humilde opinión, la cosa coja inercia en picado, sobre todo por la falta de los secundarios, Mildred Natwick (quien también representó el papel en Broadway) y Charles Boyer, que reconozcámoslo, son lo mejor de la película. La parte más rechinante le corresponde a la Fonda, que en no pocas ocasiones empuja a su personaje a la necesidad perentoria de tratamiento mental. Pero en todo caso, es un error que ha de ser compartido por todos los responsables de la película.

El título de "Descalzos por el parque" corresponde al reproche que el personaje interpretado por Jane Fonda le hace al de su marido: que es incapaz de hacer locuras porque es estirado "como un poste". Tras esa choque de contrarios, se esconde fundamentalmente la dificultad de convivir con alguien que ya no resulta ni tan novedoso ni tan excitante, aunque al final el amor triunfe como siempre lo ha hace desde el principio de los tiempos (al menos en la ficción). Y ahí está la parte humana que hace que Neil Simon esté algunos pasos más allá que el "No te rías que es peor". En la parte negativa, cuenta lo mal que ha envejecido como película incluso a nivel visual, el que refleje patrones totalmente anticuados como el de la mujer como mera esposa, y el que salga mucho más Jane Fonda que Robert Redford, que así no hay manera.

Una película que no mata de aburrimiento, pero tampoco de gusto. Recomendada para todos aquellos que tampoco querrían separarse ni un minuto de Robert Redford (entre los que me encuentro) y para los nostálgicos de Arruza.

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