Ficha

País

Hong Kong, Tailandia

Año

2004

Título original

Jian Gui 2

Duración

90min

Dirección

Oxide Pang Chun, Danny Pang

Guión

Lawrence Cheng, Jo Jo Yuet-chun Hui

Reparto

Qi Shu , Eugenia Yuan, Jesdaporn Pholdee

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Crítica de The eye 2
Autor: malabesta
Fecha: 25/05/2005.
Póster The eye 2

The eye 2

Digerido por malabesta

Es “The eye 2” cualquier cosa menos una secuela. No se dejen engañar. La película no prosigue ni prologa a la primera parte. Los actores no son los mismos. El malo tampoco. Los únicos que repiten son los directores Danny y Oxide Pang (que aquí entre usted y yo, para mí que usan pseudónimo) y un guionista.

La historia es muy simple: Joey Cheng (Shu Qi) es una mujer que tiene una aventura con un hombre casado. Harta de todo, intenta suicidarse, y como muchos, se arrepiente en el último momento. Tras esta experiencia cercana a la muerte, empieza a ver a gente tirando a fenecida. No es demasiado sorprendente, y en general la película se pasa de momentos y escenas trilladas a otras más trilladas todavía. Desde luego, el guión no es la baza fuerte de los Pang; al igual que "The eye", exceptuando momentos muy concretos que casi salvan la película, la historia es bastante simple y no demasiado bien llevada. Ayuda mucho a la confusión el hecho de que será necesario tener cierto trasfondo sobrenatural oriental para entender muchas de las apariciones.

La dirección de los Pang es tan efectista como de costumbre, y tiende a abusar de la música de manera alarmante. Cuando la cosa pasa de máquina total a cuarteto de cuerda uno ya sabe que por la pantalla aparecerá un muerto, y la verdad es que le quita bastante fuerza a las apariciones, por lo demás, muy buenas. Con poco uso de los ordenadores, y mucho de maquillaje e imaginación, pero sobre todo, con un casting muy acertado, la película consigue una galería de muertos a cada cual más inquietante que el anterior.

El protagonismo recae casi exclusivamente en Shu Qi, que bien puede con él. Aunque tiene ciertos momentos en los que no se sabe muy bien qué es lo que intenta transmitir balbuceando y gesticulando hacia la cámara, el resto lo solventa sin mayor problema. Además, todos los que la conozcan ya sabrán que sólo por verla casi merece la pena tragarse la película entera.

En fin, una película que, con momentos inquietantes, nunca llega a aburrir, principalmente por que sólo dura hora y veinte. Recomendada para gente que vea muertos.

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