Ficha

País

Hong Kong

Año

1992

Título original

Lashou shentan

Duración

126min

Dirección

John Woo

Guión

John Woo, Barry Wong

Reparto

Chow Yun-Fat, Tony Leung, Teresa Mo, Phillip Chan

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Crítica de Hard Boiled
Autor: sensillo
Fecha: 10/06/2005.
Póster Hard Boiled

Hard Boiled

Digerido por sensillo

Última película de John Woo antes de iniciar su aventura por tierras americanas. Recoge prácticamente todos los temas, clichés y manías personales del autor, y la colaboración de su habitual Chow Yun-Fat, quien también buscaría fortuna en Hollywood.

Para quien no haya visto ninguna película del director chino, haré un breve resumen del argumento, válido para casi cualquiera de sus obras orientales. O por lo menos, de todas las que he visto, que ya se sabe cómo es el ritmo de producción por aquellos parajes.

Dos personajes, uno de ellos interpretado por Chow Yun-Fat, viven en continuo contacto con los bajos fondos, ya sea a uno u otro lado de la ley. Entre ambos se establecen fuertes lazos y aparecen conflictos relacionados con el honor, motivo por el cual se apuntarán a la cabeza mutuamente con grandes pistolas en más de una ocasión. Mientras tanto, centenares de figurantes encontrarán una muerte segura y violenta. Y cuando digo centenares de ellos, no estoy recurriendo a ninguna licencia lírica, si bien es verdad que muchos de ellos probablemente estén repetidos.

Hay quien dice que en estas películas el argumento es lo de menos, pero eso solo es una verdad a medias, lo que normalmente no se diferencia mucho de una mentira entera. El argumento es muy simple y no desborda precisamente coherencia y verosimilitud. Descansa muy fuertemente en la relación entre los dos antagonistas y la construcción del clímax en que ambos se enfrenten no tiene menos importancia que el otro gran reclamo de la película: los tiros y la violencia. Ambos elementos, la historia y las escenas de acción, no siempre están muy bien entrelazadas, y se diría que en muchas ocasiones las hordas de matones atacan a los protagonistas por simple y ciega furia, y por el placer de la destrucción y el morirse acribillado a balazos.

El montaje de las escenas de acción es lo que ha dado a John Woo fama internacional y la consideración por parte de su público local de ser una divinidad encarnada. Si bien su abuso de la cámara lenta resulta a veces fastidioso, hay que reconocerle cierta gracia para resolver estas secuencias, sobre todo a la hora de utilizar el escenario como otro elemento integrante de la acción. Sorprendente, aunque carente de interés, la capacidad ilimitada de los cargadores de las armas que se disparan, pero que es un detalle que siempre comentará alguien después de ver la película. Siempre: es como una ley física.

Recomendada a mayoristas del sector del plomo. Puntuacion