Ficha

País

USA

Año

1977

Título original

Saturday night fever

Duración

118min

Dirección

John Badham

Guión

Norman Wexler

Reparto

John Travolta, Karen Lynn Gorney, Donna Pescow, Barry Miller

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Crítica de Fiebre del Sábado noche
Autor: bronte
Fecha: 13/07/2005.
Póster Fiebre del Sábado noche

Fiebre del Sábado noche

Digerido por bronte

Se me ocurren pocas películas en la historia del cine en las que la juventud sea retratada de manera más cruel. En esta película los jóvenes son estúpidos, ignorantes, catetos, machistas, sucios y sus únicas aspiraciones vitales son ninguna. Sin embargo, no hubo más que poner unos cuantos bailes para que la muchedumbre enfervorecida quedara contenta. Ahora eso sí, unos bailes míticos. Ver a John Travolta moviendo la cadera de la manera en que lo hace, al ritmo de la música de los Bee Gees es algo que ya pertenece a la historia del cine.
Supongo que la generación que nos siga, por ejemplo, el mundo del hip-hop, les parecerá tan hortera y ridículo como ahora nos parece a nosotros la estética disco en todo su esplendor (hay a quien ya se lo parece en este momento). Pero es que eran otros tiempos; aunque parezca mentira, hubo una época en la que las plataformas, las patas de elefante y las maxisolapas no eran objeto de mofa general. Con todo, los hábitos siguen siendo los mismos. Aun quedan muchos Tony Manero por ahí perdidos cuya única aspiración en la vida es salir el sábado por la noche, y ya ni siquiera a bailar, sino tan sólo a ahogar sus venas en alcohol.

"Fiebre del sábado noche" está basada en un artículo sobre los usos de las tribus urbanas, por lo que en principio parece que se resiste a ser un mero vehículo de lucimiento del "guaperas" (?) Travolta. Y conste que en la primera parte de la película lo consigue, aunque luego adopte cierto deje de telefilme. Por ello en esta obra aparecen temas tan candentes en aquel entonces (en USA, porque por aquí éramos todos los mismos) como la integración racial. No conviene olvidar que la película está ambientada en Brooklyn, donde conviven todo tipo de inmigrantes y no criados en Eton, precisamente. Así se apunta el problema de las pandillas y las reyertas entre ellas. El filme presta especial atención al caso de los Italo-Americanos, grupo étnico del protagonista, y sobre todo a la actitud religiosa de los mediterráneos, que en un país como USA llama mucho más la atención de lo que lo puede hacer en España o en Italia, que ya lo vemos todo como mucho más normal. De ahí que uno de los Manero sea un sacerdote con conflictos de fe, lo que, por supuesto, genera un caos en la familia.

Si un detalle revela lo tontos que son todos estos jóvenes (tontería de la que parece que finalmente Tony conseguirá salir), ese es el momento en el que la familia está discutiendo por el paro del padre y la falta de recursos económicos, entrando en una crisis con violencia y collejas a las que el protagonista responde: "No me despeines. Siempre me pegas en la cabeza. Sabes el trabajo que me cuesta peinarme". Sus amigos. por supuesto, no son diferentes, incluso peores, y en ellos se centra toda la cutredad y el machismo del que pueden ser capaces los adolescentes a los que todavía les faltan unos cuantos hervores. Para ellos el mundo se divide en vírgenes y meretrices. No sé si alguien cree que la cosa ha cambiado. En todo caso, este desprecio continuo por las mujeres, depara alguna de las escenas más desagradables del filme. Uno de los aciertos de la película de hecho, es la manera en que presenta al personaje de Annette, la cual pasa por todas las humillaciones posibles porque es la manera en que ha sido educada, con la vista siempre puesta en el matrimonio y en nada más. Son personajes bastante unidimensionales en general, y aún así, dolorosamente realistas.

Afortunadamente también está el personaje de Stephanie, tan cateta como el resto, pero con aspiraciones de salir de toda la mugre de Bayrich, ansia que acabará cuajando en Tony, quien por fin aprende que hay más maneras de "trascender" que el mero baile disco el sábado por la noche. Aunque parezca cosa de la coreografía (obra del ya inmortal Lester Wilson), el momento en que todos bailan de la misma manera y con los mismos pasos "Night Fever", puede ser una buena metáfora de la alienación de una juventud que en vez de buscar su independencia moral sigue contenta mientras le sigan suministrando el soma, bien en forma de pastillas, de alcohol, de camisetas serigrafiadas o del último éxito de la radio-fórmula.

Por supuesto, el mensaje último de la película es el de mejorar, superarse y conseguir más cosas en la vida. Pero es que es una película americana. Si el mensaje fuera el de ser caritativo con los pobres, probablemente sería una película vaticana. Imperdonable pasar por éxito la banda sonora de los Bee Gees, legendaria. "Night Fever", "More than a woman", "Staying alive" y "How deep is your love" (mi favorita), son en gran parte artífices de que esta película marcara a una generación, que vio en ella toda la nausea vital, incomprensión y desesperanza que suele acompañar a la adolescencia, cuando se está aburrido.

Recomendada para gente que aún no ha descubierto que existe la depilación masculina.

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