Ficha

País

USA

Año

2005

Título original

Son of the Mask

Duración

94min

Dirección

Lawrence Guterman

Guión

Lance Khazei

Reparto

Jamie Kennedy, Alan Cumming, Liam Falconer, Ryan Falconer, Traylor Howard, Steven Wright.

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Crítica de El hijo de la Máscara
Autor: bronte
Fecha: 19/07/2005.
Póster El hijo de la Máscara

El hijo de la Máscara

Digerido por bronte

Si uno tiene el aguante suficiente como para quedarse hasta el final de los títulos de crédito, una sola pregunta retumbará en su cabeza: ¿Cómo es posible que haya hecho falta tanta gente para hacer semejante castaña pilonga? Yola Berrocal en trance en una sesión de escritura automática hubiera hecho un trabajo más meritorio y sobre todo más digno. Dicho esto, confesar que quedarse hasta el final de los títulos de crédito, no tiene tanto que ver con la paciencia como con la posibilidad de severos daños cerebrales, esperamos reversibles, con las consiguientes fallas psicomotrices.

El personaje principal de semejante truño se llama Tim Avery, con lo cual, parece evidente el homenaje a Tex Avery, el genio de la Warner, y autor de personajes tan emblemáticos como "Bugs Bunny". Sin embargo, si esto es un homenaje, incluyan la palabra dentro de los delitos punibles contemplados en el código penal, por favor. Lo que en Tex Avery eran unos escogidos y geniales gags con la duración de unos cuantos minutos aquí se ha convertido en hora y media de millones de martillos gigantes y trillones de tornados arriba y abajo. Una especie de bucle espacio-temporal del que es imposible salir mientras el mismo martillo aparece una y otra vez. Sólo mi aprecio por los numerosos lectores de esta página pudo evitar que me saliera de la sala en la primera mitad de la primera mitad de la primera mitad.

Para diferenciarse de su predecesora, no vaya a ser que les saliera una película decente, aquí, abreviando, nace un bebé sin máscara pero con los mismos poderes de la máscara. Esto da pie a grimosas escenas de un bebé manipulado por ordenador moviéndose como una especie de muñeco diabólico manejado con cruceta mientras micciona, vomita y todo lo que haga falta. Muy bonito. Por si acaso esto no era suficiente, también está la máscara propiamente en juego, máscara que se pondrá el perro de la casa, dando lugar a más martillos y similares. No es que Alan Cumming sea mi actor favorito, voto a Bríos, pero aún así me pregunto qué diantres hace metido en todo este berenjenal.

Si una sola virtud le concedo a esta película es la de servir de comparativa para demostrar lo gran actor físico que es Jim Carrey, y el dominio espectacular que tiene de su cuerpo. Cuando Jamie Kennedy, protagonista masculino de este espanto, se pone la máscara el efecto es el mismo que el de contemplar a un zombie con parálisis facial. Más que la máscara eso parece la muerte del cisne. Espero que haya quedado todo bien claro. Recomendada para zombies con parálisis facial. Puntuacion