Ficha

País

Corea del Sur

Año

2003

Título original

Silmido

Duración

97min

Dirección

Kang Woo-suk

Guión

Kim Hie-jae

Reparto

Ahn Sung-kee, Sol Kyung-hul, Heo Jun-ho, Jeong Jae-yeong, Kang Seong-jin

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Crítica de Silmido
Autor: malabesta
Fecha: 02/08/2005.
Póster Silmido

Silmido

Digerido por malabesta

Impresionado se queda uno al ver la película. No sólo porque esté bastante bien, que lo está, sino que además resulta que lo que allí se narra, está basado en hechos reales.

La fama precede a "Silmido"; con un presupuesto de unos diez millones de dólares, consiguió vender diez millones de entradas (que vienen a ser unos sesenta millones en recaudación), lo cual es una cifra decente para un estreno americano, pero resulta que Korea del Sur viene a tener unos cuarenta millones de habitantes. O sea, que más o menos uno de cada cuatro koreanos ha ido al cine a ver la película, sin contar los que se la han bajado. Este tipo de audiencias en España están restringidas a eventos en los que participan Ronaldo y Beckham.

La historia narra las acciones que a consecuencia del intento de asesinato del presidente surkoreano por un comando norkoreano emprende la inteligencia sureña. Para vengarse, deciden crear una unidad de soldados de élite a partir de reos condenados a muerte, liberados de pena si cumplen la misión de acabar con el presidente norkoreano. Con tal efecto los someten a un entrenamiento brutal en una isla desierta. Tras tres años sometidos a numerosas penurias, un cambio en la política internacional del país congela la operación, y la inteligencia, para evitar que tal llegue a la opinión pública, decide borrar a la unidad del mapa.

La escalofriante historia está narrada a través de lo que podría haber sido una película de guerra estilo "Los doce del patíbulo", incluídos todos los arquetipos del género: el mando severo pero honorable, el gracioso, el delincuente, etc. pero que a mitad de metraje se tuerce y comienza a derivar hacia un tenso drama, por un lado las inhumanas condiciones vitales de los reclutas y sus relaciones interpersonales, y por otro el fin que comienzan a presentir. Todo esto jalonado con escenas de acción, pues Kang Woo-suk, el director, sabe que por muy intensa y realista que sea la historia, al público hay que saber entretenerlo. Por supuesto, dichas escenas están rodadas con la habilidad de alguien muy curtido en el género de acción (ha dirigido, entre otras "Public enemy").

El reparto está jalonado de grandes estrellas surkoreanas ("Washango", "Public enemy", etc), cuyas caras sonarán sin duda a los más versados en la filmografía de dicho país, en incluso al lego. Responden por lo tanto a las exigencias de un guión nada fácil de interpretar, puesto que implica por un lado no pocas gestas físicas además de momentos de gran tensión dramática.

Resulta curioso que un pais de unos cuarenta millones de habitantes, que no lleva mucho tiempo en democracia y en el que hasta hace bien poco aún estaba vigente la censura sea capaz de generar grandes producciones con el acabado tanto a nivel artístico como técnico de ésta, sin contar con el nivel de madurez que se requiere para contar una historia tan profundamente crítica con la actitud del propio país, sin convertirla en la tipíca "que malos son, que vienen los grises". Viendo producciones como "Silmido" y las cifras de público que manejan (todos los años, la recaudación en Korea del Sur la reina una película nacional, con ventas cercanas a los diez millones de entradas), no cabe duda respecto a de dónde vendrán los próximos remakes americanos (o de cualquier otra nacionalidad). Además de grandes producciones destinadas a un público general (no por ello de peor calidad, a pesar del bulo que nos quieren hacer creer aquí), Korea también arrasa en los festivales de cine, con productos más de vanguardia como los de Kim Ki-Duk o Park Chan-Wook, que hacen la delicia del gafapasterío local. Y eso que el gobierno surkoreano no pone un duro para defender el producto nacional. Ni uno. Eso sí, tienen una autoimpuesta cuota de pantalla de en torno al veinte por ciento, un tanto ridícula cuando las salas de cine se pelean por las películas nacionales, que vienen a cubrir el cuarenta por ciento de las proyecciones anuales. En fin, que Dios nos pille confesados; dentro de poco los que acabarán con el cine español con su brutal maquinaria publicitaria y su potente industria, serán ellos, y nuestro artisteo seguirá teniendo a quien culpar de su propia y generalizada mediocridad, por lo que todos contentos.

Muy interesante película, recomendada a los que creían que "El sargento de hierro" era un poco cabroncete. Puntuacion