Ficha

País

UK

Año

2004

Título original

Things to do before you're 30

Duración

101min

Dirección

Simon Shore

Guión

Patrick Wilde, Jean van de Velde

Reparto

Dougray Scott, Jimi Mistry, Emilia Fox, Shaun Parkes, Billie Piper, Bruce Mckinnon

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Crítica de Cosas que hacer antes de los 30
Autor: sensillo
Fecha: 07/08/2005.
Póster Cosas que hacer antes de los 30

Cosas que hacer antes de los 30

Digerido por sensillo

Otra película coral en la que el nexo de unión entre los personajes es el fútbol. Espero que los editores de fascículos, que en algún momento pondrán a la venta la colección “Cine de fútbol”, se olviden de ésta.

Durante los primeros minutos, da la sensación de que la película se va a agotar en su propio título, y que el argumento va a consistir simplemente en desarrollar la resolución de las ilusiones que un grupo de prototípicos veinteañeros escribe en una lista de “cosas que hacer antes de llegar a los treinta”. Pero pronto saldremos del error: la película no es que desarrolle gran cosa. Al cabo de un rato lo único que nos queda es la nostalgia. Miramos al pasado mientras pensamos entre suspiros: ¡Si parece que fue ayer cuando... entré en el cine!. Pero sólo ha pasado media hora.

Cada uno de los personajes tiene sus propias cuitas, no todas relacionadas con la lista de marras, y cada cual menos interesante que la anterior. Salvo la historia del chico que tiene que asumir la proximidad de la muerte de su padre, todo lo demás inspira la misma emoción que la verborrea de un borracho a las tres de la mañana. Al fin y al cabo, ninguno más lo está pasando peor que el espectador y, además, son lo suficientemente imbéciles y desagradables como para que sus problemas lleguen a importar lo que un comino. En un intento desesperado por atraer la atención del espectador por sus naderías, el guión ensaya un par de sorpresas argumentales, tan forzadas que harían parecer naturalistas los cuadros de Dalí. No da crédito uno a lo que ven sus ojos y a lo que escuchan sus oídos, que quedan mancillados para siempre.

Hay personajes que aparecen y desaparecen sin orden ni concierto. Los que desaparecen nadie los echará de menos, sino que más bien se aplaudirá su sabia decisión de retirarse a tiempo. Sorprende sin embargo alguno de los personajes que en mitad de la película decide dejarse caer allí donde hay una cámara y robar alguna que otra línea de innecesario diálogo.

Los actores en más de un momento parecen ejercer misteriosas fuerzas que repelen las camisetas, y la película en general rezuma sudor, testosterona y culetes al aire. Es una visión bastante simple, y desoladora en caso de creérsela, del mundo masculino en su paso a la madurez. Madurez que en algunos casos el actor ya experimentó más o menos cuando la caída del Imperio Otomano.

Mortalmente aburrida, la salva que, al menos, no pretenda ser insultantemente graciosa.
Recomendada para gente que realmente no tenga nada mejor que hacer antes de llegar a los 30.

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