Ficha

País

USA

Año

1995

Título original

Thequick and the dead

Duración

107min

Dirección

Sam Raimi

Guión

Simon Moore

Reparto

Sharon Stone, Gene Hackman, Russell Crowe, Leonardo DiCaprio, Tobin Bell, Roberts Blossom

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Crítica de Rápida y mortal
Autor: bronte
Fecha: 22/09/2005.
Póster Rápida y mortal

Rápida y mortal

Digerido por bronte

A mí me gusta “Rápida y mortal". Y me sigue resultando incomprensible la multitud de críticas que arrecian allí por donde va. Este fenómeno sólo es entendible si es que la gente va buscando otra "Sin perdón", y de pronto se encuentra con agujeros de bala que dejan pasar el sol. O mucha falta de humor hay por aquí, o una preocupante incapacidad para distinguir géneros. Si el "spaguetti western" era una vuelta de tuerca mucho más estilizada y sobre todo cruel, del western tradicional, "Rápida y mortal" retoma el estilo y lo torna en algo más divertido, no sin cierto sutil pero paródico tono (la parodia de la parodia sin llegar a convertirse en "Algo pasa con Sharon"). No es que Sam Raimi sea uno de los diez mejores directores de la historia, pero definitivamente es un artista incomprendido.

Con todo, en el hipotético caso de que aceptáramos que "Rápida y mortal" es un horror, hay algo por lo que siempre estaremos en deuda con esta película, y sobre todo con Sharon Stone, su productora: el haberse empeñado en Russell Crowe para el personaje del predicador, por aquel entonces desconocido en el mercado norteamericano (y por lo tanto en el mercado mundial), y apuesta por la que nadie daba un duro en el estudio. Si en "Rápida y mortal" se cuentan nombres como el de Gene Hackman, Lance Henriksen, Leonardo DiCaprio, o la propia Sharon Stone, es indiscutible que Russell brilla con luz propia. Sobre todo con la luz de esos tremendos ojos de color fascinante que Dante Spinotti sabe fotografiar como nadie (como bien se ve asimismo en "L.A. Confidential" o "El dilema").

En "Rápida y mortal" nos encontramos con el típico western de venganza: "tú robaste mi vida". Y nos damos de bruces con Sharon Stone ejerciendo de Clint Eastwood con algunas diferencias: primero, no escupe, y segundo, a nivel actoral y en cuanto a carisma, la guapa actriz no le llega ni a la espuela al bueno de Clint. De hecho, el punto más débil de todo el filme es la muy discutible interpretación de su protagonista femenina, que como acostumbra, suele rellenar metraje enseñando carne. Con todo, ni siquiera ella (cerebro de todo el cotarro), es capaz de arruinar el divertido espectáculo que es "The quick and the dead".

En un pueblo llamado Redención, un malvado Gene Hackman ejerce de déspota extremo. El consolidado actor repite su papel de "Sin perdón", y en definitiva el de los últimos 15 años con pequeñas variaciones: un tipo más malo que la quina, con cierto punto de sadismo y una presencia arrolladora. Para librarse de sus enemigos, celebra todos los años un concurso de duelos (al sol). Como es el más rápido disparando (aparte de un tramposo que conoce la clave del "tiempo"), todos los años se carga a todos sus rivales, y además se lleva el suculento premio, fruto de la extorsión a los habitantes de Redención (delicioso nombre para una historia tan pulp). Este año compiten algunos personajes interesantes: su propio hijo, al que desprecia y no quiere reconocer (DiCaprio), Cort, un predicador que en tiempos fue su compinche de masacres (Crowe), y la gran sorpresa, una misteriosa mujer que tiene una cuenta pendiente con Herod (que así se llama el personaje del malvado), y que intentará saldar a toda costa. Un magnífico reparto para un magnífico entretenimiento.

Esta película recibe frecuentemente la crítica de tener un guión endeble. Sin embargo, yo creo que es un guión más que efectivo, que aporta novedades al género como el claro componente feminista, en el que la mujer es un ser humano integral con capacidad para cobrar sus propias deudas (absténgase de recordar lamentables productos como "Bad girls"). Asimismo dota a cada persona de una pequeña historia personal que explica a la perfección su comportamiento durante la historia; juega con las motivaciones básicas del western, además de sus recursos clásicos (como por ejemplo la ayuda de un niño al héroe); utiliza magníficas punchlines que todos esperaríamos en una película de este corte; establece asertos básicos como el imperio de ley en la administración de la justicia y sobre todo, deja espacio suficiente a la dirección, como para que ésta cree su propia película sobre la película. En "Rápida y mortal", la historia se ciñe a una sucesión continua de duelos, en los que Sam Raimi utiliza con profusión los primerísimos planos, y los planos cortos en general, acompañados de zoom in y zoom out con generosidad. En esta película se ven más pares de ojos que una ermita de Santa Lucía. Y es que no hay ninguna intención de realismo, sólo de creación de dinámicas coreografíadas de violencia. Mérito de la sobresaliente dirección de Raimi.

Recuerda en muchas cosas a la "Fuenteovejuna" de Lope. Como lo oyen. Una película notable, divertida y muy entretenida. Recomendada para la gente más rápida a este lado del Tajo.

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