Ficha

País

España

Año

2005

Título original

Princesas

Duración

113min

Dirección

Fernando León de Aranoa

Guión

Fernando León de Aranoa

Reparto

Candela Peña, Micaela Nevárez, Mariana Cordero, Llum Barrera, Violeta Pérez

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Crítica de Princesas
Autor: sensillo
Fecha: 28/09/2005.
Póster Princesas

Princesas

Digerido por sensillo

A la espera de que el gobierno saque un decreto para meter a la gente a palos en las salas donde se proyectan las películas españolas, uno de los argumentos más habituales con que insultar a la resistencia es acusarla de no tener corazón. Otra muestra más de cine socialmente comprometido, a cargo del habitual Fernando León de Aranoa y con música de Manu Chao, benditos ambos, con lo cual se puede uno hacer la idea del conjunto.

“Princesas” es un retrato de la prostitución en una gran ciudad española, en el que se sigue el día a día de dos de estas mujeres de vida alegre. Todo ello de una manera muy realista y naturalista, lo que por estos pagos quiere decir que en primer lugar se van a sacrificar la fotografía y un guión ingenioso. En lo que no se nota este realismo es, desde luego, en los diálogos. Hace falta recurrir al teatro chino tradicional para encontrar algo más artificial y forzado. Y es que la gente, por lo general, no pretende extraer la esencia y el significado de la existencia a cada frase que dicen. Y no: decir palabrotas no les devuelve espontaneidad. Por alguna razón los grandes filósofos dejaban por escrito sus ideas. Sobre el papel puede quedar muy bien, pero hay que entender que si Descartes se dedicase a recitar soliloquios incluso cuando se encontrase sentado en el retrete, lo hubieran abandonado en cualquier gasolinera, junto a la abuela.

La función social de la película, que tantas y tantas meretrices estaban aguardando para aliviar de alguna manera sus penas, parece disculpar lo flojo de su argumento, sin ritmo y sin apenas nada que contar. De gestos muy afectados, pero pobre y bobalicona en su contenido. No pretende despertar polémica y huye de cualquier aspecto conflictivo, aunque el tema da para mucho, quedándose en un amable sermón que nos explica que las putas también son personas. Toma ya. A la misma conclusión nos podría haber llevado el monstruo de las galletas el día en que se levantase con ganas de crear agitación social. Con estos ingredientes, háganse cargo de que no le faltará público incondicional.

Apenas un par de escenas intensas, otras cuantas que se regodean gratuitamente en la sordidez de ese mundo y, sobre todo, mucho mensaje del mismo jaez que aterriza en toneladas sobre nuestras cuentas de correo, enumerando las verdades de Confucio que deben ser difundidas so pena de que se le muera a uno el canario. Realmente aburrida, aunque me cueste el infierno admitirlo.

Recomendada para los lectores de los anuncios por palabras del periódico, interesados en los idiomas.

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