Ficha

País

Japón, Francia

Año

1976

Título original

Ai no corrida

Duración

109min

Dirección

Nagisa Oshima

Guión

Nagisa Oshima

Reparto

Tatsuya Fuji, Eiko Matsuda, Aoi Nakajima, Yasuko Matsui

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Crítica de El imperio de los sentidos
Autor: malabesta
Fecha: 01/10/2005.
Póster El imperio de los sentidos

El imperio de los sentidos

Digerido por malabesta

Es "El imperio de los sentidos" una de esas películas que está en la frontera entre el arte y desmayo y lo pornográfico, y las opiniones que la decantan a un lado o a otro de la línea llevan dividiéndose desde que se vio por primera vez, o incluso antes. Yo no voy a decir ni que sí, ni que no. Pero bien es cierto que si de su arte pocos se acuerdan, la explicitud de sus escenas han agrandado los biceps de varias generaciones de adolescentes.

Es la característica principal de la película: no hay tabú que no rompa. Por sus imágenes desfilan la gerontofilia, s&m, asfixia, bondage, sexo oral, sexo anal, violaciones, coprofagia, mutilaciones, fetichismo, pedofilia y hasta desnudos. Y otra cosa tiene en común con el porno, y es que sus actores no fingen. Casi nada. Tal es la película que a pesar de estar rodada en Japón, no pudo ser montada allí, pues las leyes que regulan los contenidos de las películas son estrictas. Así que los rollos fueron enviados a Francia, donde uno puede rodar a una mujer adulta tocando a un niño de unos seis o siete años allí donde a uno le suben varios tonos la voz sin ningún problema legal. No obstante, es hija de su tiempo, los setenta, la época en la que el sexo eclosionó en el cine: "El último tango en París", "El decamerón" de Passolini, "Enmanuelle", "Garganta profunda" y tantas películas de Pajares y Esteso.

Eso sí, el destape en esta película, en lugar de recaer en las espaldas de una enfermera alemana, es responsabilidad de un montón de japoneses vestidos con kimono, y todo rodado muy lentamente, mucho plano secuencia, mucho shamisen de banda sonora. Y para aumentar el nivel artístico, está basado en hechos reales. Esto último está bien pensado, porque en lugar de ponerlo al principio de la película, te lo cuentan al final, cuando ya no puedes escaparte.

La historia en sí es bien sencilla: un hombre casado, con una vida sexual un tanto pasiva se encapricha con una sirvienta, con la que inicia una tórrida relación. Lo que al principio es más bien poco estimulante para él, (hecho que se sugiere sutilmente en la escena en la que mientras ella le practica una felación a él, éste se enciende un cigarrito y se pone a mirar si el gotelé del techo está bien o no) termina por convertirse en el eje central de su vida, a medida que el sexo entre ellos comienza a descender por una espiral de depravación de lo más depravada, cabeceando a una de las grandes filias de los japoneses, el s&m.

El título original es de lo más sugerente "Ai no corrida", traducido literalmente: la corrida del amor (de toros, se entiende). Suponemos que intenta condensar la evolución de la relación entre los protagonistas, que es como un toro. Y como Jesulín sus corridas termina la película.

Resumiendo, un producto bastante burdo y aburrido, que rompe por enésima vez el dogma de que el arte y el comercio están reñidos: da igual lo pastosa que sea tu película, el éxito que tendrá sólo depende de la cantidad de carne. Recomendada para cinéfilos extremos. Puntuacion