Ficha

País

Japón

Año

2005

Título original

Azumi 2: Death or Love

Duración

113min

Dirección

Shusuke Kaneko

Guión

Yoshiaki Kawajiri, Yu Koyama

Reparto

Aya Ueto, Yuma Ishigaki, Chiaki Kuriyama, Shun Oguri, Kenichi Endo

Enlaces

Externos

Críticas

por autor

por título

# A B C D E F G H
I J K L M N O P Q
R S T U V W X Y Z
Crítica de Azumi 2
Autor: sensillo
Fecha: 11/10/2005.
Póster Azumi 2

Azumi 2

Digerido por sensillo

Fallida continuación de las aventuras del grupo de ninjas de la ESO, empeñados en pacificar Japón a golpe de ataque preventivo, sin que medien armas de destrucción masiva ni nada. Ya no firma la dirección Kitamura, y el resultado es igual de malo pero sin pizca de gracia. Pierde muchos puntos en la escala internacional de frikismo a favor de un formato televisivo de lo más cutre. Pero es además una cutrería de las que no inspiran complicidad ni tan siquiera compasión, sino miradas furtivas al reloj.

Repite el papel protagonista Aya Ueto, ídolo de quinceañeros en tierras niponas. La acompaña una plantilla de actores poco convencidos, la mitad de ellos provenientes de la televisión mientras que la otra mitad parecen recién salidos del instituto. Tanto es así que alguno parece no haber evolucionado desde su papel como flor en las representaciones de la infancia.

A algunos les sonará la cara de Chiaki Kuriyama, interpretando el mismo papel de colegiala que hizo en “Kill Bill”. En esta película no esta escolarizada, pero tanto da. Shun Oguri, más desconocido, repite el mismo rol que en la primera parte, pero le confían mas diálogos para desarrollar una historia de amor falta de emoción y aún más prescindible que el resto de la película.

La ninja Azumi, con la ayuda de su fiel amigo Nagara, intenta terminar en esta película con la misión que le habían encomendado, para lo cual tiene que asesinar al último rebelde que le quedaba por tachar de su lista. Con unas atrevidas vestimentas de colores chillones que no parecen sacadas del último catálogo de camuflaje ninja de Venca, no tardará en encontrarse con los secuaces del villano, a cada cual más exótico y estrafalario, con lo cual el guión tiene una estructura lineal muy parecida a la de los antiguos videojuegos.

Las escenas de lucha tienen ahora un mayor realismo. Una proporción de cinco contra uno parece dejar el asunto más igualado, en contraposición con el enloquecido y desopilante clímax de la primera parte en la que la joven ninja se enfrenta a cientos de figurantes sin tan siquiera despeinarse. Es este sentido de la desmesura lo que le daba sentido a la primera película y se ha perdido totalmente en ésta. Pero más que nada, los personajes han perdido brillo y el público interés por la suerte que puedan correr. Todo el metraje comprendido entre una pelea y otra está recomendado por nueve de cada diez clínicas de tratamiento del sueño, y de las escenas de lucha, me quedaría tan sólo con la trampa de la araña, y eso sin demasiado entusiasmo.

Se rumorea que el presupuesto fue considerablemente más abultado, pero se intuye que se lo gastaron casi en su totalidad en borracheras o lo perdieron en los hipódromos.

Recomendada para ninjas con cascabeles.

Puntuacion