Ficha

País

España

Año

2005

Título original

Sinfín

Duración

10min

Dirección

Manuel Sanabria, Carlos Villaverde

Guión

Manuel Sanabria, Carlos Villaverde

Reparto

Dani Martín, Ana Álvarez, Elisa Matilla, Nancho Novo, Armando del Río, "El Sevilla"

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Crítica de Sinfín
Autor: sensillo
Fecha: 2005-10-12.
Póster Sinfín

Sinfín

Digerido por sensillo

Feo es hacer leña del árbol caído, y me puedo imaginar que ésta película no contará con muchos valedores. Sin embargo, no unirme a las turbas linchadoras supondría el dilema moral de faltar a la verdad o cruzarme de brazos y no escribir nada. De manera que no me queda más remedio que prescindir de un posicionamiento rebelde para advertirles de que “Sinfín” es tan mala como se imaginan o como probablemente ya les habrán contado.

Un grupo de pop está llamado a la gloria y a llenar “Las Ventas” durante la época de la “movida” madrileña cuando la trágica muerte de su vocalista echa por tierra su prometedor futuro. Años mas tarde, el hermano pequeño del fallecido, joven promesa (aunque más que promesa suena a amenaza) reúne de nuevo al grupo. Durante una patética gira, los protagonistas vivirán aventuras que oscilan entre lo cómico y lo dramático, pero sin abandonar lo bochornoso.

Si hay que mencionar un ilustre predecesor de esta película, lo podríamos encontrar en cualquiera de aquellas cintas promocionales que grabó Manuel Summers para los Hombres G. “Sinfín” es un producto de esta naturaleza, concebido en esta ocasión como vehículo de lucimiento de Dani Martín, el encargado de vocear en “El canto del loco”. Cuando existe esta falta de correlación entre el esfuerzo promocional y la calidad del artista, si se trata de una mujer las malas lenguas enseguida sacan conclusiones acerca de otros talentos ocultos. Como éste no es el caso, la rumorología machista emplaza la solución del enigma a las páginas del “Más allá”.

Como spot publicitario, “Sinfín” está a un nivel creativo parejo al de la teletienda. Se podría decir que se encuentra en un estadio pre-rudimentario cinematográficamente hablando, y hay tal nivel de ingenuidad en el guión que resultaría hasta tierno de no ser por lo desagradable que es la película.. Si hubiese sido rodada por un grupo de primates, de esos que utilizan herramientas para procurarse comida y rascarse la espalda, el resultado hubiera sido visto por los etólogos como un desolador paso atrás. La comparación no está tan cogida por los pelos teniendo en cuenta que participa nada menos que el laureado autor de “Memorias de un homo erectus”.

El reparto pone todo lo que puede de su parte para contribuir a la catalogación de la película como siniestro total. Empezando por el protagonista, Dani Martín, cuya aparición es comprensiblemente escueta dado que avergüenza con su mal hacer incluso a sus pésimos compañeros. Con la expresividad facial de una sandía malencarada, difícil es saber lo que se cuece en la vida interior de este moderno galán de pose intelectual. Quizás en una versión subtitulada de la película podamos desentrañar gracias a sus profundos diálogos más detalles y matices que por el momento se nos han escapado. Apenas lo único que se entiende en medio de primitivos sonidos son unas cuantas patadas a la lengua de Cervantes. El resto de actores que le acompaña no pierde ocasión de hacer méritos para llevarse un Oscar. Para llevarse un Oscar en la cabeza, se entiende. Quizás la única excepción sea el trabajo de Carlos Iglesias, ganándose el pan. Que ya son ganas, habiendo ocupaciones más dignas, como la trata de blancas o el tráfico de órganos.

Una portento de película que consigue pasar de lo soez a lo ñoño sin tan siquiera despeinarse, y que sabe tratar con el mismo desprecio tanto a sus personajes como al público.

Recomendada a dejekedfeleks callarsus joer teneuyetuemeuf, y a quienes comprendan este lenguaje. Puntuacion